Io, la luna de Júpiter, está cubierta de cientos de volcanes que escupen fuentes de lava que rellenan constantemente con lagos de material candente los cráteres de impacto que hay en su superficie. Se acaba de descubrir actividad volcánica extrema en la luna de Júpiter, más potente que cualquier erupción que se haya detectado en Io, lo que demuestra que no hay límites para el caos.
La misión Juno de la NASA detectó un punto volcánico caliente en el hemisferio sur de la luna de Júpiter, lo que marca la erupción de mayor potencia que se haya detectado en Io, o en cualquier otro lugar del sistema solar más allá de la Tierra. El punto volcánico tiene 100.000 km cuadrados de superficie, y la potencia de la erupción es seis veces la cantidad de energía que producen en total todas las plantas productoras de energía en el mundo.
“Es el evento volcánico más potente que se haya registrado en el mundo más volcánico de nuestro sistema solar. Y eso ya es decir mucho”, declaró Scott Bolton, investigador del Instituto de Investigaciones Southwest de San Antonio e investigador principal de la misión Juno.
Se publicaron hace poco los detalles del descubrimiento en el Journal of Geophysical Research: Planets.
Una fuente de lava

Juno ha estado en órbita alrededor de Júpiter durante casi una década. La misión de la nave espacial se extendió en el año 2021, y permitió que los científicos estudiaran las lunas de Júpiter: Io, Europa, Ganímedes y Calixto.
Cada una de las órbitas Juno sobrevuela la misma región de Ío, y en su más reciente pasada del 27 de diciembre de 2024 la nave voló a unos 74.400 km de la luna y enfocó su instrumento infrarrojo sobre el hemisferio sur.
“Lo que hace que el evento sea aún más extraordinario es que no se trató de un único volcán sino de varias fuentes activas que simultáneamente se encendieron y así su brillo aumentó más de mil veces en comparación con los niveles típicos”, dijo en declaraciones por e-mail Alessandro Mura, investigador del Instituto Nacional de Astrofísica de Italia (INAF) y principal autor del trabajo. «Al estar sincronizados perfectamente suponemos que se trató de un enorme evento único eruptivo que se propagó por la subsuperficie en cientos de kilómetros”.
Los datos no solo sugieren que se trata de la erupción volcánica más intensa que se haya registrado en Io, sino que además señalan que hay un masivo sistema de cámaras con reservorios de magma interconectados bajo la superficie de esa luna. El sistema interconectado se puede activar de manera simultánea, produciendo una liberación de energía única que abarca toda la luna. “Tenemos evidencia de que lo que detectamos en realidad son algunos puntos calientes cercanos entre sí, que emitieron al mismo tiempo”, dijo Mura.
La JunoCam es la cámara de luz visible de la nave espacial y también captó el evento. El equipo comparó las imágenes captadas por la JunoCam en los últimos dos vuelos pasantes de la misión, en abril y octubre de 2024, y las recientes de diciembre de 2024, y descubrió cambios significativos en la coloración de la superficie en torno al área donde se detectó el punto caliente.
Un mundo atormentado
La actividad volcánica de Io es resultado de una pulseada gravitacional entre la atracción gravitacional de Júpiter sobre esa luna y la atracción sincronizada de las lunas vecinas, Ganímedes y Europa. La torturada Io se ve sujeta a fuerzas extremas, lo que hace que su superficie forme globos y hoyos con diferencias de hasta 100 metros con respecto a su suelo, según indica la NASA.
Las fuerzas de atracción o de mareas generan una tremenda cantidad de calor dentro de Io, y eso hace que su costra líquida bajo la superficie busque aliviar la presión, escapando a la superficie. La superficie de Ío se renueva constantemente cuando la lava derretida rellena los cráteres de impacto de la luna, revistiéndola con una nueva capa lisa de roca líquida.
La erupción que se acaba de detectar probablemente dejará un impacto perdurable en Io. El equipo de la misión Juno utilizará el próximo vuelo pasante del 3 de marzo para volver a mirar el punto caliente y registrar cualquier cambio que se observe en el paisaje que lo rodea.
“Aunque siempre nos entusiasma ser testigos de eventos que reescriben los libros y registros, este nuevo punto caliente podría potencialmente hacer mucho más que eso. Esta intrigante característica podría mejorar lo que sabemos y entendemos del vulcanismo, no solo en Io sino también en otros mundos”, dijo Bolton.