La NASA podría estar reconsiderando alternativas a Starship para su regreso a la Luna, pero SpaceX no ha tardado en responder con hechos. En una publicación reciente, la compañía recordó por qué su Human Landing System (HLS) no es solo un módulo de alunizaje, sino una arquitectura completa pensada para construir una base lunar permanente.
La comparación histórica resulta casi cómica: el módulo lunar Apolo medía siete metros de alto y ofrecía apenas 4,5 metros cúbicos de espacio habitable, el equivalente a un armario ropero. La futura Starship HLS alcanza los 52 metros de altura y dispone de más de 600 metros cúbicos de volumen presurizado, dos tercios de lo que tiene toda la Estación Espacial Internacional.
El interior de Starship: una vivienda lunar

Los nuevos renders publicados por SpaceX muestran un interior que parece sacado de una película de ciencia ficción. Nada de astronautas apretados en cápsulas metálicas: Starship HLS tiene varios niveles, una escalera de caracol, zonas de trabajo y descanso, e incluso un ventanal panorámico orientado a la superficie lunar.
La nave incluirá dos esclusas de aire independientes, cada una con 13 metros cúbicos de espacio habitable, más que el volumen total de la cápsula china Lanyue. Este diseño permitirá realizar paseos lunares sin interrumpir las operaciones internas.
Una nave para construir la base lunar
El propósito de Starship no es repetir las misiones Apolo, sino establecer una presencia humana sostenible en la Luna. Las versiones de carga podrán transportar hasta 100 toneladas de material directamente al suelo lunar: rovers presurizados, reactores nucleares compactos o hábitats prefabricados.
El objetivo a largo plazo del programa Artemis es construir un asentamiento lunar estable, y Starship HLS es el eje sobre el que girará toda esa infraestructura.
Tecnología y desafíos por resolver
SpaceX afirma haber completado 49 hitos clave en el desarrollo del sistema:
- Pruebas del sistema de soporte vital.
- Calificación del adaptador de acoplamiento.
- Ensayos de las patas de aterrizaje y del ascensor interno.
- Validación de las esclusas de aire.
El mayor reto pendiente sigue siendo el repostaje en órbita. La nave necesita transferir combustible criogénico entre tanques para alcanzar la Luna con carga completa. La compañía confía en lograrlo en 2026 con la versión Starship V3, que será clave para el éxito del programa.
Starship continues to simultaneously be the fastest path to returning humans to the surface of the Moon and a core enabler of the Artemis program’s goal to establish a permanent, sustainable presence on the lunar surface → https://t.co/dGAZiB4rr3 pic.twitter.com/j4IN5BM8qT
— SpaceX (@SpaceX) October 30, 2025
Más que una nave: el futuro del hábitat lunar
Starship HLS representa un salto de escala sin precedentes en la exploración espacial. Si las cápsulas del siglo XX eran simples medios de transporte, esta nueva generación de naves se concibe como espacios habitables autónomos, diseñados para permanecer semanas —o incluso meses— en la superficie lunar.
El cambio es tan radical que redefine la pregunta original: no se trata de si será cómoda, sino de cuán amplia puede llegar a ser la primera vivienda humana fuera de la Tierra.
[Fuente: Xataka]