SpaceX tiene previsto que la Starship Versión 3 realice su primer lanzamiento orbital en 2026. El pasado lunes 13 de octubre, la Starship Versión 2 despegó por última vez, cerrando con éxito casi dos años de pruebas. Su undécimo vuelo suborbital marcó el final de esta etapa y abrió paso a una versión mejorada: más grande, más potente y con motores Raptor más eficientes.
La Starship V3 marcará el inicio de las pruebas orbitales del vehículo insignia de SpaceX. Este nuevo modelo podrá transportar carga útil al espacio, realizar misiones a la Luna y, eventualmente, a Marte. Será unos 1,5 metros más alta, capaz de almacenar más combustible y contará con nuevos adaptadores de acoplamiento para transferencias de propelente en órbita.
Los cohetes Starships y su vuelo
El último vuelo de la Starship fue un éxito rotundo. SpaceX realizó varias demostraciones en pleno vuelo para preparar la llegada de su versión mejorada. El prototipo de segunda generación siguió una trayectoria suborbital —similar a sus misiones anteriores— y desplegó ocho simuladores de satélites Starlink.
Aunque las dos últimas misiones fueron exitosas, los primeros tres lanzamientos del año estuvieron marcados por fallos. La versión 2 cerró su ciclo con buenos resultados, pese a un desarrollo turbulento. Ahora la compañía dirige su atención hacia el futuro.
“El enfoque se centra ahora en la próxima generación de Starship y Super Heavy, con varios vehículos actualmente en construcción y preparación para pruebas”, señaló SpaceX en un comunicado. “Esta nueva iteración se utilizará para los primeros vuelos orbitales, misiones operativas de carga, transferencia de propelente y más, mientras avanzamos hacia un vehículo totalmente reutilizable con servicio a la órbita terrestre, la Luna, Marte y más allá”.
Más grande, más potente y más inteligente
La nueva generación de Starship incorporará una estructura más amplia y tanques capaces de almacenar más propelente. Además, utilizará una versión mejorada de los motores Raptor, ahora en su tercera generación: más potentes y más eficientes.
“También recibiremos mejoras en los sistemas de almacenamiento de energía, una gran cantidad de cambios en la aviónica y muchas otras cosas que permitirán misiones de mayor duración”, explicó Dan Huot, portavoz de SpaceX, durante la transmisión del undécimo vuelo de prueba.
Para preparar el cohete para misiones más allá de la órbita terrestre baja, SpaceX está integrando un sistema de transferencia de combustible entre naves. “Una de las cosas notables que empezaremos a ver son estos nuevos adaptadores de acoplamiento, que usaremos cuando unamos dos Starships para transferir propelente”, añadió Huot. “Esa es una capacidad central que demostraremos el próximo año”.
El desafío de reinventar el cohete más ambicioso
Como ocurre con cualquier nuevo prototipo, el aprendizaje será constante. En una entrevista en septiembre, Elon Musk reconoció que “prácticamente todo cambia en el cohete con la versión 3”. La nueva Starship “podría tener algunos dolores de crecimiento iniciales, ya que se trata de un rediseño radical”, admitió.
Con tantas innovaciones, es posible que Starship V3 necesite tiempo para perfeccionar sus vuelos orbitales. Musk había mencionado su deseo de enviar una Starship no tripulada a Marte durante una próxima ventana de lanzamiento el año siguiente, aunque no está claro si la nave estará lista para ese desafío interplanetario a tiempo.