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La NASA estudia 55 Cancri e, una Super Tierra con 2.400 °C, un océano de magma y posible superficie de zafiro. Un exoplaneta tan cercano a su estrella que completa una órbita en medio día

Descubierto en 2004, 55 Cancri e es un mundo rocoso ocho veces más masivo que la Tierra y tan próximo a su estrella K que la luz calienta su superficie hasta convertirla en lava. El planeta podría estar cubierto de minerales cristalizados como zafiros y su atmósfera, rica en CO₂ o CO, podría provenir del magma.

A casi cuarenta años luz de la Tierra, en la constelación de Cáncer, existe un mundo que parece sacado de un mito antiguo: un planeta de roca incandescente, océanos de lava y minerales preciosos formándose bajo un calor imposible. Se llama 55 Cancri e y es una de las Super Tierras más extremas jamás observadas por la NASA.

Un planeta tan cercano a su estrella que hierve por completo

La NASA estudia 55 Cancri e, una Super Tierra con 2.400 °C, un océano de magma y posible superficie de zafiro. Un exoplaneta tan cercano a su estrella que completa una órbita en medio día
© ESA/Hubble, M. Kornesser.

55 Cancri e orbita una estrella de tipo K ligeramente más fría y tenue que el Sol, pero la distancia que los separa es mínima: apenas 2,2 millones de kilómetros. Para comparar, la Tierra está a unos 150 millones de kilómetros del Sol.

Esta proximidad convierte al exoplaneta en un infierno literal. Su superficie alcanza 2.400 °C, suficiente para derretir cualquier roca conocida y formar un océano global de magma que fluye como un río permanente bajo un cielo abrasador.

La relación con su estrella es tan extrema que completa una órbita en poco más de medio día terrestre. Esto significa que el planeta recibe una cantidad de energía constante y brutal, creando un ambiente donde nada podría sobrevivir.

Una estrella 70 veces más grande en el cielo

La NASA estudia 55 Cancri e, una Super Tierra con 2.400 °C, un océano de magma y posible superficie de zafiro. Un exoplaneta tan cercano a su estrella que completa una órbita en medio día
© ESA/Hubble, M. Kornesser.

55 Cancri e está bloqueado por marea, lo que implica que un hemisferio siempre mira a su estrella y el otro vive en oscuridad eterna. Desde cualquier punto del lado iluminado, la estrella aparecería 70 veces más ancha que el Sol en el cielo terrestre, un disco ardiente e inmóvil suspendido sobre un paisaje de roca fundida.

¿Un mundo cubierto de zafiros?

La NASA estudia 55 Cancri e, una Super Tierra con 2.400 °C, un océano de magma y posible superficie de zafiro. Un exoplaneta tan cercano a su estrella que completa una órbita en medio día
© SMC.

Durante años se creyó que el planeta podría estar compuesto en gran parte por carbono, lo que dio pie a la idea de un “mundo de diamante”. Pero estudios recientes cambiaron el escenario: la composición mineral probablemente favorece la formación de corindón, el mineral base de los zafiros.

Es decir, 55 Cancri e podría tener zonas donde los cristales se solidifican en minerales extremadamente duros y brillantes, aunque en cantidades desconocidas y en un contexto totalmente inhóspito.

Una atmósfera nacida del magma

La NASA sospecha que la atmósfera del planeta —posiblemente rica en CO₂ o monóxido de carbono— no es primordial. La primera habría sido destruida por la radiación intensa de la estrella.

La actual podría estar siendo regenerada desde el interior, alimentada por gases liberados por el océano de magma. Ese reciclaje constante explicaría la persistencia de una atmósfera en un mundo tan castigado por el calor.

55 Cancri e no es un refugio de vida ni un candidato habitable. Es un laboratorio natural de extremos: roca fundida, temperaturas imposibles, minerales preciosos y una atmósfera literalmente forjada por el magma. Para la NASA, es una oportunidad única para entender cómo evolucionan los mundos rocosos más allá del Sistema Solar. Y para nosotros, una ventana a un tipo de planeta que desafía todo lo que creemos conocer.

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