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Ciencia

La NASA guardó durante 50 años unas rocas lunares del Apolo 17: Ahora las ha abierto y lo que encontró desconcierta a los científicos

En 1972, los astronautas del Apolo 17 trajeron rocas lunares que la NASA decidió sellar para el futuro. Medio siglo después, la tecnología permitió abrirlas y descubrir un fenómeno extraño: un deslizamiento de tierra lunar llamado “Manto Ligero” que podría cambiar cómo entendemos la geología y la exploración del satélite.
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En 1972, los astronautas de la misión Apolo 17 dejaron a la humanidad un legado sellado: una porción intacta de rocas lunares. Durante más de cinco décadas, esa cápsula del tiempo permaneció cerrada hasta que la NASA decidió abrirla. Hoy, el análisis de ese material no solo revive la hazaña de Apolo, sino que plantea preguntas nuevas sobre la dinámica de la Luna y su potencial para futuras misiones.

El tesoro oculto del Apolo 17

La NASA abrió un cofre lunar sellado por 50 años y halló un misterio que cambia lo que sabíamos de la Luna
© NASA/Robert Markowitz.

La muestra sellada forma parte de los 110,5 kilogramos de rocas lunares que el geólogo y astronauta Harrison Schmitt trajo a la Tierra desde el valle de Taurus-Littrow. Durante años, la NASA mantuvo parte de este material intacto, anticipando que el avance tecnológico permitiría desvelar secretos que en los años setenta resultaban inaccesibles.

Ese momento llegó con el programa ANGSA (Análisis de Muestras del Apolo Próxima Generación), que buscó reexaminar las reliquias lunares con técnicas modernas. Usando escáneres micro-CT de nivel médico, los investigadores pudieron observar el interior de los núcleos sin dañarlos, algo impensable en el pasado.

El enigma del Manto Ligero

La NASA abrió un cofre lunar sellado por 50 años y halló un misterio que cambia lo que sabíamos de la Luna
© The University of Texas at Austin.

Lo que emergió del análisis sorprendió a la comunidad científica: una franja de cinco kilómetros en la superficie lunar, identificada como “Manto Ligero”, resultado de un deslizamiento de tierra en un entorno sin agua ni atmósfera.

Giulia Magnarini, del Museo de Historia Natural de Londres, lo describió como único en su tipo: “He estudiado deslizamientos en la Tierra y Marte, pero este es el único que conocemos en la Luna. No sabemos cómo pudo desplazarse tantos kilómetros sin los elementos que aquí conocemos como motores del movimiento”.

Implicaciones para el futuro lunar

Más allá de resolver enigmas del pasado, este hallazgo se proyecta hacia el futuro. Comprender cómo se comporta el regolito lunar bajo tensión será esencial para la misión Artemis, que busca construir bases y rutas en la superficie lunar. La forma en que el suelo se compacta, fluye y soporta cargas determinará la seguridad de las próximas generaciones de exploradores.

El Museo de Historia Natural de Londres lo resumió con una frase que resuena como homenaje: “La NASA tuvo la visión de guardar estas muestras para que fueran estudiadas con la ciencia del futuro”. Hoy, ese futuro ha llegado, y lo que revela podría cambiar para siempre nuestra relación con la Luna.

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