Saltar al contenido
Ciencia

La NASA quiere desplegar una flor gigante en el espacio para encontrar otra Tierra oculta entre las estrellas

Un equipo de la NASA y Caltech quiere desplegar una enorme sombrilla con forma de flor para poder ver mejor los planetas distantes, eclipsando a las estrellas que orbitan.
Por Matthew Phelan Traducido por

Tiempo de lectura 3 minutos

Comentarios (0)

Si alguna vez tapaste el sol con la mano para poder ver mejor, lo que planea la NASA para buscar mundos habitables te resultará conocido.

Unos científicos de la agencia espacial de EE.UU. lo llaman Observatorio Híbrido de Exoplanetas similares a la Tierra (HOEE, sus siglas en inglés). Se trata de la inusual propuesta de lanzar una sombrilla de 100 metros de diámetro a la órbita, a unos 173.000 km por encima de nuestra atmósfera, entre la Tierra y la Luna. La premisa básica, según explicó el astrofísico de la NASA Vladimir Airapetian a Universe Today, es “crear un eclipse artificial” para que con un potente telescopio pueda verse mejor desde la tierra el débil brillo de alguna estrella distante que esté rodeada de exoplanetas, potencialmente similares a la Tierra.

“La idea es construir un observatorio que llamamos híbrido, con un gran telescopio que desde la Tierra pueda observar el sistema exoplanetario en luz óptica, luz visible… y luego el desafío está en bloquear a la estrella para revelar un planeta que brille mil millones de veces menos que la estrella”, le dijo Airapetian al sitio web en la conferencia Origins 2026 de astrobiología, en París.

Airapetian y sus colegas de la NASA y Clatech esperan específicamente que su observatorio híbrido orbital pueda operar junto con los telescopios terrestres más modernos, hoy en construcción sobre lo alto del desierto de Atacama, en Chile. Los proyectos en desarrollo como el Extremadamente Gran Telescopio y el Telescopio Gigante de Magallanes de la ESA, según afirmó John Mather en 2021, quien hoy encabeza el equipo, y podrían convertirse gracias a la sombrilla del HOEE en “los más potentes buscadores y halladores de planetas que se haya diseñado”.

Un dispositivo particular

Según Mather, astrofísico del Centro de Vuelos Espaciales Goddard de la NASA, la sombrilla que proponen tiene que ser liviana para que sea práctica para lanzarla y operarla en órbita, ya que habrá que maniobrarla para ubicarla entre la mira del telescopio y la línea de visión de la estrella. El equipo busca que la sombrilla HOEE pese entre 1 y 1,65 toneladas.

Dicen que somrilla será un “ocultador externo” y un “ocultador en forma de flor”. Podría tener entre 24 y 48 pétalos retraibles cuya forma se determinará por principios matemáticos hiper gaussianos para que bloquee la mayor cantidad posible de la luz de la estrella. La sombrilla podría maniobrarse en órbita con propulsores que eyecten hidrógeno caliente que no produce emisiones visibles, reduciendo así el riesgo de sumar ruido indeseado al telescopio que captará imágenes de los exoplanetas.

“El despliegue que se piensa y se está diseñando en el laboratorio de Grandes Estructuras Avanzadas de Precisión (ALPS) y el Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL), más el Centro Goddard, se basaría en partes inflables y desplegables”, escribió el equipo en un trabajo de 2026 sobre el HOEE, para Nature Astronomy.

Fase I, completa

Según Airapetian el equió del HOEE ya logró los objetivos al completar la Fase I financiada por el programa de Conceptos Avanzados e Innovadores (NIAC) de la NASA. La propuesta de la Fase II del proyecto, que representaría US$750.000 para el equipo, llevaría dos años más de estudio del concepto del observatorio-sombrilla, que ya se ha presentado y se evaluará en los próximos meses. Además, el equipo recibió financiación del Instituto de Estudios Espaciales Keck de Caltech (KISS).

Si se aprueba, el HOEE podría costar mil millones de dólares, le dijo Airapetian a Universe Today. Es mucho, pero también es menos que lo que se requería para su competidor, el Observatorio de Mundos Habitables de la NASA (HWO), cuyo costo de base se calculó en unos US$ 11.000 millones.

“Es un proyecto que nos entusiasma, que brinda un camino más veloz, menos costoso y más eficiente, en comparación con el Observatorio de Mundos Habitables que es mucho más complejo”, opinó Airapetian.

Compartir esta historia

Artículos relacionados