El gobierno de Trump ha lanzado una investigación de las desapariciones y muertes de 11 científicos estadounidenses, la mayoría de los cuales tenía relación con programas federales nucleares o de investigación del espacio. Tres de estos científicos tenían vínculos directos con la NASA y la agencia finalmente decidió romper el silencio al respecto.
“La NASA está coordinando y cooperando con las instituciones gubernamentales en relación a los científicos muertos o desaparecidos”, dijo la Secretaria de Prensa de la agencia Bethany Stevens el lunes. “En este momento nada indica que vinculado a la NASA haya un riesgo para la seguridad nacional. La agencia está comprometida con la transparencia y brindará más información a medida que sea posible darla”.
NASA is coordinating and cooperating with the relevant agencies in relation to the missing scientists. At this time, nothing related to NASA indicates a national security threat. The agency is committed to transparency and will provide more information as able. https://t.co/92dTXGAxQn
— Bethany Stevens (@NASASpox) April 20, 2026
Las autoridades sostienen que no hay conexión confirmada entre los 11 científicos, pero el hecho de que todos estaban involucrados en campos estratégicamente sensibles y de alto valor, causa preocupación en las autoridades federales. Entre esos campos están la seguridad de armas nucleares y los sistemas de defensa, las misiones espaciales de la NASA y el seguimiento de asteroides, la energía de fusión y la física de plasma, la tecnología avanzada aeroespacial y militar, y la investigación biomédica.
“Todo esto nos preocupa mucho. Se trata del interés de la seguridad nacional. Sugeriría que puede estar sucediendo algo siniestro”, afirmó James Comer, Jefe del Comité de Reforma del Gobierno y Supervisión del Senado, durante su aparición el domingo en Fox & Friends de Fox News.
Un científico desaparecido y dos, muertos, todos de la NASA
Tres de los 11 científicos en el centro de esta investigación eran empleados del Jet Propulsion Laboratory de la NASA. Monica Jacinto Reza, ingeniera espacial de 60 años que trabajaba en motores de cohetes, desapareció el 22 de junio de 2025 mientras hacía senderismo en un Bosque Nacional de Los Ángeles.
Frank Maiwald, ingeniero en radiofrecuencia que trabajó en JPL durante más de 25 años, murió el 4 de julio de 2024 a los 61 años. Y Michael David Hicks, científico investigador del JPL que estudiaba las propiedades físicas de cometas y asteroides y trabajaba en proyectos de defensa planetaria, murió el 30 de julio de 2023 a los 59 años.
No hay conexión confirmada entre estas dos muertes y la desaparición de Reza, aparte de que trabajaban en el JPL de la NASA, dato que podría ser una coincidencia.
Las especulaciones
La prensa amarilla y las redes sociales están repletas de especulaciones sobre las circunstancias de estas 11 muertes y desapariciones.
Algunos han sugerido que la desaparición de Reza podría estar relacionada con la de William McCasland, general retirado de la Fuerza Aérea de EE.UU., que desapareció el 27 de febrero de 2026. Varios informes han apuntado a que Reza y McCasland tenían una relación profesional pero Gizmodo no ha podido confirmarlo.
Las teorías conspirativas en torno a la desaparición de McCasland se centraron en su papel anterior como comandante del Laboratorio de Investigaciones de la Fuerza Aérea de Wright-Patterson, base aérea rodeada de teorías de OVNIs.
No hay evidencia que sugiera que Maiwald y Hicks murieron en circunstancias sospechosas aunque las causas de sus muertes no se hicieron públicas.
Considerando que dos de los 11 científicos muertos o desaparecidos – Nuno Lureiro del MIT y Carl Grillmar de Caltech – murieron asesinados por atacantes, es entendible que algunos saquen conclusiones apresuradas sobre los demás. Pero en este momento no hay evidencia suficiente que apunte a un motivo o patrón compartido entre los demás casos.
La NASA trabaja con las agencias oficiales que encabezan esta investigación. Tal vez se pueda lograr algo más de claridad sobre las circunstancias en torno a las muertes de Mailwald y Hick y la desaparición de Reza, pero todavía hay que esperar.