Será el primer aparato construido por el hombre capaz de acercarse tanto a un cometa. Si todo va bien, mañana miércoles la sonda Rosetta llegará al punto más cercano hasta ahora del cometa que ves en la imagen. Quedará a solo 100 kilómetros de su superficie. Será el primer paso para comenzar una serie de complejas maniobras que la dejarán a solo unos kilómetros de distancia.

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La nave Rosetta es uno de los proyectos más ambiciosos de la Agencia Espacial Europea (ESA) y mañana llega a uno de sus puntos clave. Lanzada al espacio el 2 de Marzo de 2004, Rosetta ha recorrido 6.400 millones de kilómetros durante una década para llegar a su objetivo, el cometa 67P/Churyumov-Gesasimenko, un cuerpo celeste de roca, hielo y polvo que circula a unos 55.000 kilómetros hora y tiene 4 kilómetros de diámetro.

Lo puedes ver en la imagen de arriba, captada por Rosetta el pasado domingo a solo 300 kilómetros de distancia. Es una de las fotos más nítidas tomadas hasta ahora (aquí a tamaño completo). Una vez consiga orbitar de forma estable a 100 kilómetros, Rosetta comenzará sus maniobras de aproximación hasta quedarse a entre 10 y dos kilómetros de distancia, ambos viajando a la vez rumbo al Sol. Debajo puedes ver una recreación de cómo será esa fase de acercamiento, que debería culminar el próximo Noviembre:

En este otro vídeo se explica el viaje de más de una década de la sonda Rosetta:

Con esta misión, la ESA pretende estudiar a fondo la composición y cambios del cometa. Se cree que estos objetos celestes no han cambiado mucho desde las primeras fases de formación del Sistema Solar, hace más de 4.600 millones de años, por lo que su estudio cercano debería servir para conocer nuevas claves sobre la formación del mismo y el origen del Universo.

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Para conseguir esta hazaña de la exploración espacial, la ESA ha invertido 1.300 millones de euros en una sonda compuesta por dos grandes paneles solares y equipada con 21 instrumentos científicos. En total, mide 2,8 x 2,1 x 2 metros y pesa 3 toneladas.

El equipamiento incluye un módulo de descenso, llamado Philae (de cerca en la imagen debajo), que descenderá al cometa a partir de Noviembre para anclarse a su superficie y tomar muestras e imágenes.

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Comienza la fase más apasionante (y decisiva) del viaje de Rosetta para aterrizar, literalmente, en un cometa.

Fotos y vídeo: ESA