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Ciencia

La nave Starliner de Boeing no volará este año, pero lejos está de haber muerto

Tras casi un año de tratar de reparar la nave espacial, la NASA dice que la Starliner está programada para una misión de carga en 2026.
Por Passant Rabie Traducido por

Tiempo de lectura 3 minutos

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Ha pasado más de un año desde que el fallido vuelo de prueba de la Starliner dejara a una tripulación varada en el espacio, y la nave espacial de Boeing todavía no está pronta para volar. En una noticia reciente, funcionarios de la NASA dijeron que trabajan para lanzar una misión a bordo de la Starliner en 2026, y que probablemente no lleve astronautas.

En una rueda de prensa, la semana pasada Steve Stich, a cargo del programa de tripulación comercial de la NASA, les dijo a los periodistas que Boeing le está haciendo varias modificaciones a su nave espacial Starliner para impedir que se sobrecalienten los propulsores, según informó Ars Technica. Este año la NASA había revelado que busca lanzar la Starliner en otro vuelo de prueba en algún omento de 2025, pero tal vez la fecha cambie mientras siguen trabajando con Boeing para resolver los problemas que tuvo en su primer vuelo de prueba tripulado hacia la Estación Espacial Internacional (ISS, en inglés).

Cuesta creer que la NASA siga hablando de modificar la nave espacial Starliner después de que el programa tuvo tantos obstáculos desde el inicio. Pero la agencia está decidida a tener un segundo taxi comercial que transporte a su tripulación hasta la estación espacial. En 2014, la NASA le adjudicó contratos a Boeing y SpaceX como parte de su Programa de Tripulación Comercial para desarrollar naves espaciales capaces de transportar tripulaciones y carga hasta la ISS. A diferencia de SpaceX, Boeing tuvo problemas para demostrar que su nave espacial podía cumplir con esa tarea.

Regresó vacía

Después de años de demoras y dos vuelos sin tripulación a la ISS, que no fueron ideales, la STarliner llevó a los astronautas de la NASA Butch Wilmore y Sunni Williams a la estación espacial el 5 de junio de 2024. En el trayecto hacia allí, fallaron cinco de los propulsores de la nave, lo que causó cinco fugas de helio de las cuales una ya se había identificado antes del despegue. La NASA consideró que la nave espacial no estaba en condiciones como para traer a los astronautas de regreso a la Tierra, y usó una nave Dragon de SpaceX para eso. El 6 de septiembre de 2024 la Starliner de Boeing se desacopló de la estación espacial y regresó a Tierra sin tripulación a bordo.

En marzo, la NASA anunció que “avanzaba hacia la certificación para vuelos tripulados con el sistema Starliner CST-100 de la compañía”, añadiendo que “trabajan equipos en conjunto para resolver las anomalías de vuelo de la Starliner, preparando las pruebas del sistema de propulsión en los próximos meses mientras la NASA planea el próximo vuelo de la nave Starliner”.

La NASA esperaba que la Starliner hiciera su primer vuelo de misión operativa a principios de 2025, pero la agencia todavía está trabajando en las modificaciones necesarias para evitar otro desperfecto. “Estamos trabajando mucho para que vuele el próximo año y luego nuestro objetivo es que participe del transporte de tripulación en rotación”, dijo Stich durante la rueda de prensa. “Esos vuelos comenzarían recién con la segunda rotación de tripulación, a finales del próximo año”.

En lugar de utilizar la STarliner, la NASA se vio obligada a recurrir a SpaceX para lanzar su misión Crew-10 en marzo, y ya reservó la nave Dragon de la compañía para el lanzamiento de la Crew-11 en julio. El vuelo de la STarliner a la ISS muy probablemente sea sin tripulación, demorando todavía más la certificación de Boeing para transportar astronautas hasta la estación espacial.

La ISS dejará de funcionar para 2030, lo que le deja a Boeing poco tiempo para cumplir con su contrato con la NASA, de U$ 4,3 mil millones en el Programa de Tripulación Comercial. La agencia de todos modos encontrará cómo utilizar la nave STarliner, ya que planea participar de las estaciones espaciales comerciales como cliente de emprendimientos privados hacia la baja órbita terrestre. A la NASA seguramente le gustaría que hubiese dos emprendimientos comerciales para llevar a sus astronautas al espacio en lugar de depender únicamente de SpaceX.

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