Las noches de verano suelen reservar instantes memorables, pero pocas veces como esta. El 7 de septiembre de 2025, la llamada “Luna de Sangre” aparecerá sobre el horizonte ya eclipsada, un fenómeno que pondrá a España en el centro de la mirada astronómica mundial. No hará falta instrumental especializado: bastará con mirar al cielo.
Qué convierte a este eclipse en algo especial
A diferencia de los eclipses solares, este fenómeno es completamente seguro para la vista. La Tierra se interpondrá entre el Sol y la Luna llena, filtrando la luz a través de la atmósfera y dejando pasar únicamente los tonos rojos. Ese efecto óptico será el responsable de transformar el satélite en un disco carmesí brillante.
Dónde y cómo podrá verse en España
El eclipse será visible en gran parte del país, aunque con matices. En la península, Baleares, Ceuta y Melilla, la Luna saldrá ya eclipsada y se podrá observar el final de la fase total. En Galicia y Canarias, en cambio, solo se alcanzará a ver el final del parcial. En todos los casos, el ascenso de un satélite teñido de rojo será inolvidable.
Horarios clave y consejos para disfrutarlo
La fase total comenzará a las 19:30 (hora peninsular), alcanzará su máximo a las 20:11 y concluirá a las 20:52. El eclipse parcial se prolongará hasta las 22:55. Los expertos recomiendan buscar playas, miradores o zonas rurales libres de contaminación lumínica, donde la Luna pueda contemplarse en todo su esplendor. Fotografiarla con trípode y larga exposición puede convertir la experiencia en una postal.
Lo que vendrá después
El eclipse total del 7 de septiembre será el único visible desde España en varios años. El siguiente ocurrirá en marzo de 2026, aunque no se verá desde nuestro país. Habrá que esperar hasta agosto de ese año para un eclipse parcial. Por eso, astrónomos insisten: esta es una cita que no conviene dejar pasar.