Durante unos segundos, el atardecer del próximo 12 de agosto dejará de parecer un atardecer. El cielo se oscurecerá rápidamente, la temperatura caerá y la corona solar aparecerá alrededor de la silueta negra de la Luna.
Faltan menos de 50 días para el eclipse total de Sol de 2026, uno de los acontecimientos astronómicos más esperados de los últimos años en Europa. La sombra lunar atravesará el océano Ártico, el noreste de Groenlandia, el extremo occidental de Islandia y el Atlántico antes de entrar en la península Ibérica y terminar cerca de las Islas Baleares. Una pequeña zona del noreste de Portugal también quedará dentro de la franja de totalidad.
Para España será un episodio especialmente histórico. Según explica la Agencia Espacial Europea, será el primer eclipse total visible desde la España peninsular desde 1905. También inaugurará una inusual sucesión de tres grandes eclipses que continuará con otro total en agosto de 2027 y uno anular en enero de 2028.
La franja de totalidad atravesará España de oeste a este
El eclipse comenzará a escala global a las 17:34, hora peninsular española, aunque la sombra no llegará a España hasta cerca de las 20:27. La fase total cruzará gran parte de la mitad norte desde Galicia hasta Baleares, pasando por ciudades como Oviedo, León, Valladolid, Burgos, Bilbao, Logroño, Zaragoza, Tarragona, Valencia y Palma. En el sur de la península y en Canarias se observará como parcial.
La duración máxima mundial será de 2 minutos y 18 segundos cerca de Islandia. En España será algo menor. En A Coruña, por ejemplo, la totalidad durará 76 segundos y alcanzará su máximo alrededor de las 20:28, con el Sol todavía a unos 12 grados sobre el horizonte. En Burgos llegará a 104 segundos, aproximadamente un minuto y 44 segundos, alrededor de las 20:29.
La línea central, donde la ocultación completa será más prolongada, pasará cerca de Avilés, Oviedo, Aranda de Duero, Soria, Peñíscola y Palma de Mallorca. No obstante, la experiencia dependerá más de encontrarse dentro de la franja de totalidad y tener un cielo despejado que de ganar unos pocos segundos adicionales.
Madrid quedará fuera por muy poco y verá un eclipse parcial extremadamente profundo. Aunque la magnitud alcanzará aproximadamente 1, la geometría del fenómeno no permitirá que la Luna cubra por completo el disco solar desde la capital. La diferencia entre un 99% y un 100% de ocultación puede parecer pequeña sobre el papel, pero visualmente separa un eclipse parcial de la aparición de la corona y la oscuridad propia de la totalidad.
El gran problema estará a pocos grados del horizonte

España se encuentra cerca del final del recorrido de la sombra. Eso significa que la totalidad llegará durante el atardecer, con el Sol muy bajo hacia el oeste y el noroeste.
En A Coruña estará a unos 12 grados de altura; en Burgos, a ocho. En Palma de Mallorca apenas se elevará dos grados sobre el horizonte cuando se produzca el máximo alrededor de las 20:32. Una montaña, un edificio alto, una línea de árboles o incluso una pequeña elevación cercana podrían arruinar completamente la observación.
Por eso, el Instituto Geográfico Nacional recomienda buscar con antelación un lugar con el horizonte occidental totalmente despejado. Las costas abiertas, las mesetas, algunos miradores y los terrenos elevados pueden ofrecer buenas condiciones, siempre que no exista una cadena montañosa en la dirección de la puesta de Sol.
La baja altura también puede jugar a favor de los fotógrafos. El Sol eclipsado podrá aparecer cerca de edificios, monumentos, árboles o perfiles montañosos, algo mucho más difícil de conseguir cuando la totalidad ocurre en lo alto del cielo.
Además, el fenómeno caerá justo antes de la noche del máximo de las Perseidas. Como todos los eclipses solares ocurren durante la Luna nueva, la ausencia de luz lunar ofrecerá condiciones especialmente favorables para continuar la jornada observando meteoros una vez que haya anochecido.
Las gafas solo pueden retirarse durante la totalidad
Las gafas de eclipse serán obligatorias durante toda la fase parcial. Las gafas de sol convencionales, por muy oscuras que sean, no protegen los ojos y pueden provocar lesiones permanentes.
De acuerdo con la NASA, los visores solares deben cumplir la norma internacional ISO 12312-2 y encontrarse en perfecto estado, sin arañazos, perforaciones ni zonas deterioradas. Tampoco se debe mirar a través de cámaras, prismáticos o telescopios sin filtros solares instalados correctamente en la parte frontal del instrumento.
Las gafas únicamente podrán retirarse cuando la Luna haya cubierto por completo la superficie brillante del Sol y comience la totalidad. En ese breve intervalo será posible observar directamente la corona. En cuanto reaparezca el primer punto de luz solar, habrá que colocárselas otra vez de inmediato. Quienes se encuentren fuera de la franja de totalidad no podrán quitárselas en ningún momento.
El eclipse completo se extenderá durante más de una hora desde muchas ciudades españolas, pero su momento más extraordinario durará apenas entre uno y dos minutos. Después de más de un siglo de espera, bastará una nube, una colina mal ubicada o unas gafas inadecuadas para perdérselo. Esta vez, elegir el lugar correcto será casi tan importante como mirar al cielo.