A medida que crece la población global, el cambio climático, las enfermedades, las guerras, el agotamiento de recursos y otras crisis amenazan con reducir drásticamente la capacidad de la Tierra para sustentar a la humanidad, entendiéndose como la cantidad máxima de personas que el planeta puede albergar con vida. Un nuevo estudio sugiere que si hoy hubiera una catástrofe global, en las siguientes décadas veríamos una rápida disminución de la población.
Los resultados del trabajo se publicaron el 22 de mayo en Chaos, Solitons & Fractals, y muestran que si la capacidad de sostén de la Tierra hoy se redujera a unos 2 mil millones de personas, para el año 2064 la población mundial se habría reducido en un 505. Es decir que en unos 40 años la humanidad podría reducirse, de la proyectada cifra de entre 8 y 10 mil millones de personas a unos 4 o 5 mil millones. Los autores llegaron a esa conclusión utilizando un nuevo modelo matemático que unifica regímenes clave para el crecimiento de la población global en los últimos 12.000 años.
“En el artículo destacamos que no se trata de un pronóstico sino de una situación matemática ilustrativa que quiere mostrar la forma en que las dinámicas poblacionales son sensibles a los cambios abruptos en el ambiente o la sociedad”, escribió en declaraciones el coautor del trabajo Alessio Zaccone, profesor de física en la Universidad de Milán. “Destacamos que la trayectoria actual permanece relativamente estable y que no implica un colapso inminente”.
Nueva forma de pensar el crecimiento poblacional
Zaccone y su ya fallecido colega Kostya Trachenco, quien trabajó como físico teórico en la Universidad Queen Mary de Londres hasta su fallecimiento en mayo de 2025, utilizaron su modelo para repasar la famosa situación del “día del juicio final” de Heinz von Foerster y colaboradores en 1960. En ese trabajo habían calculado que la población mundial llegaría al infinito para 2026 si seguía creciendo al ritmo que lo había hecho en los últimos dos milenios.
Eso no significa que haya una cantidad infinita de personas en el planeta, sino que el crecimiento de la población se aceleraría continuamente, sin límite. Por supuesto, eso no sucedió ya que la tasa de natalidad ha disminuido. Pero según Zaccone “la matemática subyacente del crecimiento sin límite puede reaparecer bajo determinadas condiciones”.
El estudio propone diferentes escenarios para el crecimiento futuro de la población. Aunque los cálculos indican que la tendencia actual en el mundo no nos llevará a la “singularidad catastrófica” propuesta por von Foerster y sus colegas, también muestra que una gran crisis ambiental podría derivar en una rápida disminución de la población y, potencialmente, en el colapso.
“Con la presunción deliberadamente conservadora de la peor situación en la que la capacidad de sustento de la Tierra decayera rápidamente en unos 2 mil millones de personas, nuestro modelo predice una rápida disminución de la población global, que para cerca del año 2064 implica que habrá solo la mitad de la población que hay hoy”, explicó Zaccone.
Los cálculos muestran que en otro escenario de crecimiento sin límites, el crecimiento de la población global se acelera hacia una singularidad matemáticamente insostenible, es decir, un punto en que el crecimiento poblacional excede los límites de sustento, para el año 2078 aproximadamente, y eso actualiza efectivamente la proyección anterior del “día del juicio final”.
¿Qué sería el día del juicio final
Zaccone confía en que el modelo funciona porque lo comparó con datos empíricos poblacionales de varias eras históricas. Halló que reproduce con éxito las fases de crecimiento “exponencial comprimido” (como el crecimiento de la población en la era industrial) y el régimen de crecimiento más lento de “exponencial extendido”, que se está dando desde aproximadamente 1970.
Es importante recordar que el modelo no está pronosticando el futuro crecimiento de la población, sino ofreciendo una imagen de lo que podría suceder bajo una cantidad de condiciones. Con todo, no queda fuera de la cuestión que una catástrofe extraordinaria (como un invierno nuclear, una gran pandemia o un colapso climático extremo) o la confluencia de varias crisis globales, pudieran reducir la capacidad de sostén de la Tierra a 2 mil millones de personas en un futuro relativamente cercano.
Por supuesto, se trata de un escenario desfavorable extremo y poco probable. Sin embargo, Zaccone espera que el nuevo modelo sirva como marco unificado para explorar los futuros posibles, a medida que se hacen más intensos los riesgos para la humanidad.