Hace dos años Europa envió una nave espacial en una misión para investigar lo que pasaría después de una colisión cósmica instigada por los humanos. Y ahora la sonda Hera se acerca a su destino y acaba de enviar lo primero que vio de su objetivo.
La misión Hera de la Agencia Espacial Europea (ESA, en inglés) tomó una imagen del sistema del asteroide Dídimos a una distancia de unos 60 kilómetros. La foto en blanco y negro muestra el lado de Dídimo que la nave DART de la NASA nunca pudo ver antes de chocar con su compañero más pequeño, Dimorfo. Según el equipo de la misión, el asteroide tiene un aspecto muy diferente de ese lado y hay características que podrían haberse creado después del impacto.
“Lo primero que dijimos fue ‘¡Ahhh!’”, declaró Patrick Michel, investigador principal de la Hera. “Se siente como si vieras un mundo completamente nuevo”.
El sitio de la colisión
En septiembre de 2022 la NASA hizo que una nave de 570 kilogramos colisionara con Dimorfo, una roca espacial de 170 metros que orbita en torno a su compañero más grande Dídimo, de 800 metros.
Tras la colisión, las observaciones desde la Tierra revelaron que el período orbital de Dimorfo en torno a Dídimo se acortó de 11 horas y 55 minutos a 11 horas y 23 minutos. Se consideró que fue una misión exitosa, y ahora los científicos necesitaban ver más de cerca las consecuencias del impacto.
Y ese es el rol de Hera. La nave espacial se lanzó el 7 de octubre de 2024, en seguimiento crucial de la misión DART (Double Asteroid Redirection Test) de la NASA. Tras viajar por el espacio durante dos años Hera se dispone a cumplir con su trabajo, que consiste en recabar datos para ayudar a los científicos a definir mejor si el éxito de la DART puede convertirse en una estrategia confiable para proteger a la Tierra.
Desde cerca
La imagen que se acaba de compartir capta a Dídimos como nunca antes se lo había visto porque revela el lado del asteroide que estaba oculto. “Este lado de Dídimos tiene las mismas protuberancias centrales a lo largo de su ecuador tal como las habíamos visto antes, pero todo lo demás es muy diferente, con muchas rocas grande sy cráteres, y lo que aparenta ser patrones de surcos o protuberancias”, dijo Michel.
El equipo de científicos de la misión cree que algunas de las características de Dídimos podrían haberse creado tras el impacto, con fragmentos que se desplazaron por el espacio de 1 kilómetro que hay entre las dos rocas espaciales.
La pequeña luna Dimorfo que acompaña a Dídimo aparece en la foto pero apenas se puede ver una parte, debajo del asteroide principal en torno al que orbita. Con Hera más cerca que nunca, la nave espacial tendrá la oportunidad de estudiar a los dos cuerpos celestes y ofrecerá una mirada mucho más detallada del par de asteroides y lo que ha quedado tras el impacto de la misión DART de la NASA.
Se espera que la sonda Hera pase al menos seis meses estudiando el sistema del asteroide Dídimo. “Tenemos por delante mucho trabajo que nos entusiasma, y esperamos ver mucho más de ambos cuerpos para trazar mapas sistemáticamente, con todos los cambios que identifiquemos”, declaró Michael Kueppers, científico de la misión Hera de la ESA.