Los portaaviones son los navíos de guerra más grandes que existen. Los más grandes, de la clase Nimitz, miden más de 300 metros de largo, 40 de ancho y pesan 100.000 toneladas. Con semejantes cifras lo lógico es pensar que son barcos lentos. Entonces es cuando ves este vídeo.

El vídeo se grabó durante unas maniobras navales de Estados Unidos y muestra un portaaviones en pleno “derrape” cuando cambia bruscamente de dirección. La estela en el agua es un buen indicador de hasta qué punto el navío es capaz de cambiar de curso en ángulos realmente cerrados. Durante esas maniobras no despegan ni aterrizan aviones, pero puede haber tripulantes en cubierta. [vía WarLeaks]