Corea del Norte volvió a mostrar músculo militar con la prueba de dos nuevos misiles de defensa aérea, en un evento supervisado directamente por Kim Jong-un. Según la agencia estatal KCNA, los proyectiles cuentan con una “capacidad de combate superior” y se basan en un modo de funcionamiento sustentado en una “tecnología única y especial”.
El comunicado oficial no ofreció detalles técnicos, como alcance, velocidad o sistema de guiado, pero la puesta en escena deja claro que se trató de un gesto calculado en plena escalada de tensiones con Seúl y Washington.
Choque en la frontera y maniobras conjuntas
El anuncio se produce pocos días después de que el ejército surcoreano disparara tiros de advertencia contra soldados norcoreanos que cruzaron brevemente la frontera. Ese incidente elevó la tensión en la península, justo cuando Corea del Sur y Estados Unidos iniciaban sus maniobras militares conjuntas de verano, conocidas como Ulchi Freedom Shield.
Estos ejercicios, que se extenderán durante 11 días, han sido duramente criticados por Pyongyang. Kim Jong-un calificó las maniobras como un intento deliberado de “provocar una guerra”, mientras que su hermana, Kim Yo-jong, fue más allá al señalar que el presidente surcoreano, Lee Jae-myung, carece de capacidad para “cambiar el curso de la historia”.
Aunque el nuevo presidente surcoreano ha optado por una postura de acercamiento hacia el Norte, Pyongyang ha cerrado la puerta a cualquier intento de diálogo intercoreano. Desde 2019, tras el colapso de las conversaciones nucleares con Estados Unidos, el régimen ha intensificado su retórica y mostrado un avance sostenido en el desarrollo de armamento.
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La prueba de estos misiles antiaéreos busca reforzar la imagen de un país capaz de responder tanto a las maniobras militares aliadas como a los intentos de mediación. El mensaje es claro: Corea del Norte no solo avanza en armas ofensivas, como misiles balísticos, sino que también fortalece su defensa aérea, un punto históricamente vulnerable frente a la superioridad tecnológica de Estados Unidos y Corea del Sur.
Una carrera armamentística que no se detiene
Los analistas destacan que este tipo de pruebas no son únicamente ensayos técnicos, sino también señales diplomáticas. Al mostrar nuevos sistemas de defensa en medio de maniobras conjuntas enemigas, Corea del Norte reafirma su postura de aislamiento y resistencia.
El hermetismo sobre la “tecnología única” mencionada por KCNA deja abierta la incógnita de si se trata de un avance real o de una narrativa propagandística para mostrar poderío interno y enviar un mensaje al exterior.
[Fuente: DW]