Este año la temporada de cruceros no tuvo un comienzo auspicioso. Hubo dos brotes de enfermedad gastrointestinal que afectaron a más de 100 personas cada uno, según lo informado este mes, constituyendo desde enero el sexto y séptimo brote ocurrido a bordo de los cruceros que visitan puertos estadounidenses.
Los Centros de Control y Prevención de Enfermedades detallaron los brotes en su Programa de Sanidad a Bordo, y en el brote más reciente que se informó el lunes por la tarde, enfermaron al menos 104 pasajeros y 12 miembros de la tripulación del Rotterdam de Holland America. El crucero zarpó el 2 de febrero desde Ford Lauderdale, Florida, en un viaje de dos semanas. Como suele suceder, el resultado de los análisis es que se trata del norovirus.
Los cruceros son un entorno notorio para que haya brotes de enfermedades que se contraen por el consumo de alimentos. Eso es debido al contacto estrecho y al hecho de que se comparten los espacios donde se come. Pero este 2025 ya revela ser especialmente difícil para quienes pasan sus vacaciones a bordo de un crucero. Se trata del séptimo brote de enfermedad gastrointestinal informado a la CDC este año, y el segundo del mes de febrero, dato que muestra una tasa más alta que la de años recientes.
El fin de semana se informó también un brote a bordo del Radiance of the Seas de Royal Caribbean, que afectó a al menos 160 pasajeros y ocho miembros de la tripulación antes de su regreso el 8 de febrero. No se sabe todavía qué fue lo que causó el brote en el Radiance, pero se sospecha que se trató de norovirus. Más del 90% de las diarreas a bordo de barcos son a causa de norovirus, que se transmite rápida y fácilmente a través de alimentos y agua contaminada. Además, a bordo los pasajeros pueden estar en contacto estrecho con personas ya infectadas, y el norovirus se contagia también al tocar superficies contaminadas con invisibles partículas de vómito o heces del enfermo.
El virus del crucero
Así es como se conoce al norovirus, aunque es un problema no importa dónde nos encontremos. En EE.UU., solo el 1% de los casos de norovirus se vinculan a viajes en crucero, pero en general, este virus últimamente provoca más casos de enfermedad. El verano pasado hubo más brotes en EE.UU. de los que hubo en temporadas anteriores.
Según la Asociación Internacional de Líneas de Cruceros son “bajas” las posibilidades de enfermar a bordo de un barco debido al norovirus u otros gérmenes que provocan enfermedades gastrointestinales. Pero dada la cantidad de brotes informados hasta ahora en 2025, las vacaciones a bordo de un crucero serían lo último en mi lista de ideales. Los Centros de Control y Prevención de Enfermedades brindan recomendaciones a quienes viajen en crucero: lavado de manos frecuente, alejarse de áreas donde se observen personas con enfermedad gastrointestinal, e informar de casos potenciales al personal del barco si es que todavía no se han enterado.