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Ciencia

La tortuga marina más grande del mundo nunca había anidado en Virginia: lo hizo por primera vez en la historia registrada, y ahora hay una cuenta regresiva de 60 días

Una tortuga laúd salió del mar, cavó en la arena y dejó algo que ningún registro histórico de Virginia había documentado antes. El hallazgo, en una playa restringida frente a una base naval, movilizó de inmediato a biólogos, militares y agencias federales para proteger un nido que podría estar señalando un cambio más profundo en el Atlántico
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Una tortuga laúd depositó un nido en la costa de Virginia Beach, frente al complejo militar Dam Neck Annex de la Naval Air Station Oceana, en lo que autoridades ambientales y militares de Estados Unidos confirmaron como el primer registro documentado de nidificación de esta especie en el estado.

El equipo de recursos naturales de la base cercó de inmediato el área y solicitó la colaboración de la Virginia Aquarium, el Departamento de Recursos de Vida Silvestre de Virginia y el Refugio Nacional de Vida Silvestre Back Bay, administrado por la U.S. Fish and Wildlife Service, que ya patrulla a diario las playas de Virginia Beach durante la temporada de nidificación en colaboración con la Marina y el acuario.

Por qué esto rompe con todo lo que se sabía sobre la especie

Virginia Beach
© Daniel Halseth – Unsplash

La tortuga laúd suele elegir playas tropicales o subtropicales para anidar, desde Florida y el Caribe hasta América Central. Que una hembra haya elegido una playa en latitudes tan al norte como Virginia resulta, según la propia base naval, algo extremadamente inusual para el clima de la región.

Especialistas citados por medios especializados en clima señalan que el hallazgo podría indicar cambios en las rutas migratorias de la especie o en las condiciones del Atlántico occidental. El registro llegó, además, en medio de una temporada de nidificación particularmente intensa en el sudeste de Estados Unidos, con cifras cercanas al récord estatal de nidos de tortuga boba en Florida.

Una base militar convertida en refugio de vida silvestre

El caso pone de relieve el papel de las instalaciones militares costeras como refugios inesperados para especies amenazadas. Los accesos restringidos y la baja presencia de actividad recreativa o comercial convirtieron a ese tramo de playa, protegido tanto de amenazas a la seguridad nacional como de bañistas curiosos, en un lugar ideal para que la tortuga anidara sin interferencias.

La propia NAS Oceana describió el hallazgo como una oportunidad de entrenamiento clave para su personal y como un testimonio del trabajo en equipo entre las distintas agencias involucradas en la protección de la fauna que habita sus instalaciones.

Quién es la tortuga laúd y por qué es tan vulnerable

Tortuga Laud 2
© Reg Ramai – Shutterstock

La tortuga laúd (Dermochelys coriacea) es la única especie de tortuga marina que carece de caparazón duro: su espalda está cubierta por una gruesa piel coriácea que le permite bucear a mayor profundidad y recorrer distancias mucho más largas que el resto de las tortugas marinas, incluso en aguas frías. Puede alcanzar hasta 2,44 metros de longitud y superar los 900 kilogramos de peso, lo que la convierte en la tortuga marina más grande del planeta.

Su dieta se compone principalmente de medusas, y su supervivencia está amenazada por la contaminación plástica, la captura incidental en artes de pesca y la degradación de los hábitats costeros donde anida. La especie figura como vulnerable en la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza.

Qué pasa ahora: la cuenta regresiva de 60 días

Los huevos de tortuga laúd suelen tardar alrededor de 60 días en eclosionar. Durante ese tiempo, el equipo de recursos naturales de la base continuará monitoreando el nido para maximizar las probabilidades de una incubación exitosa, mientras el resto de las agencias involucradas documenta el proceso con fines científicos.

Si las crías emergen con éxito, los datos sobre el número de ejemplares y su desplazamiento hacia el mar se sumarán a los registros oficiales de Virginia y se compartirán con redes nacionales e internacionales dedicadas al monitoreo y la conservación de tortugas marinas, en un esfuerzo por entender si este caso aislado anticipa un cambio más amplio en los patrones de reproducción de la especie.

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