Saltar al contenido
Mundo

La pista oculta que podría cambiar para siempre el misterio de Amelia Earhart

Una expedición internacional viajará a una aislada isla del Pacífico para investigar una extraña anomalía detectada en imágenes satelitales. La misión buscará determinar si este hallazgo está relacionado con la desaparición de Amelia Earhart, un caso que sigue generando debates y nuevas teorías casi 90 años después.
Por

Tiempo de lectura 4 minutos

Comentarios (0)

Durante casi nueve décadas, la desaparición de Amelia Earhart ha sido uno de los mayores enigmas de la historia de la aviación. Ahora, una nueva expedición internacional se prepara para investigar una pista que podría aportar respuestas largamente esperadas. Con tecnología moderna, un equipo especializado viajará a una remota isla del Pacífico para analizar un hallazgo que ha reavivado el interés por uno de los misterios más fascinantes del siglo XX.

Una expedición que busca resolver un enigma histórico

La búsqueda del avión de Amelia Earhart volverá a cobrar impulso este año gracias a una expedición que intentará comprobar una de las teorías más debatidas sobre la desaparición de la legendaria aviadora. La misión se desarrollará en la isla Nikumaroro, perteneciente a Kiribati, donde un grupo de especialistas analizará una misteriosa anomalía localizada en una laguna mediante imágenes satelitales.

La iniciativa está organizada por el Instituto del Legado Arqueológico (ALI), la Fundación de Investigación de Purdue y la Universidad de Purdue. En total participarán 16 integrantes, entre arqueólogos, buzos, expertos en logística, cineastas, personal de seguridad y representantes locales, bajo la dirección del investigador Richard Pettigrew.

El equipo partirá desde Tarawa el 7 de octubre y recorrerá más de 1.500 kilómetros por mar antes de llegar a la remota isla situada en el Pacífico central, donde permanecerá varios días realizando inspecciones sobre el terreno.

Aunque la expedición estaba prevista originalmente para el año anterior, los trabajos debieron posponerse hasta obtener todas las autorizaciones necesarias por parte del gobierno de Kiribati, que finalmente dio luz verde para llevar adelante la investigación.

Diseño Sin Título 2026 07 25t034014.818
©YouTube

La teoría que mantiene viva la búsqueda

El trabajo de los investigadores se basa en la denominada hipótesis de Nikumaroro. Según esta propuesta, Amelia Earhart y su navegante Fred Noonan habrían logrado aterrizar de emergencia en la isla después de no encontrar la isla Howland, donde debían realizar una escala durante su intento de dar la vuelta al mundo en 1937.

Ambos desaparecieron el 2 de julio de ese año y nunca se hallaron pruebas concluyentes sobre su destino. Sin embargo, numerosos investigadores consideran que diversas evidencias reunidas durante décadas apuntan hacia Nikumaroro como el escenario más probable de los hechos.

El principal objetivo de esta nueva misión será examinar de cerca el llamado «Objeto Taraia», una anomalía detectada en imágenes satelitales que permanece en la laguna desde hace décadas, según distintos registros fotográficos. Para los responsables de la expedición, solo una inspección directa permitirá determinar si realmente guarda relación con el Lockheed Electra 10-E pilotado por Earhart.

Richard Pettigrew sostiene que la única manera de confirmar o descartar definitivamente esta hipótesis es analizar el lugar sobre el terreno y seguir las evidencias hasta donde conduzcan.

Las evidencias que alimentan el debate

La teoría de Nikumaroro no se apoya únicamente en la reciente anomalía observada desde el espacio. Los investigadores citan numerosos elementos recopilados durante años que, en conjunto, mantienen abierta la posibilidad de que Earhart hubiera llegado a esa isla.

Entre ellos aparecen registros de señales de radio captadas poco después de la desaparición por la Armada y la Guardia Costera de Estados Unidos, además de Pan American World Airways, cuyos análisis sitúan el posible origen de las transmisiones cerca de Nikumaroro.

También se consideran relevantes varios objetos encontrados en la isla y datados en la década de 1930, entre ellos un zapato femenino, un estuche de maquillaje, un envase de crema para las pecas y un frasco de medicina. Estos hallazgos han sido interpretados por algunos especialistas como indicios de la presencia de una mujer en aquel lugar durante ese período.

A estas evidencias se suma el denominado «Objeto Bevington», una figura fotografiada pocos meses después de la desaparición que algunos investigadores creen compatible con parte del tren de aterrizaje del avión.

Un caso que continúa dividiendo a los expertos

Pese al entusiasmo generado por la nueva expedición, no todos los especialistas coinciden con esta interpretación de las pruebas. Algunos investigadores consideran que la anomalía detectada en la laguna podría tratarse simplemente de una formación natural o incluso de una palmera caída. De hecho, quienes han trabajado anteriormente en la isla sostienen que ya inspeccionaron ese punto sin encontrar restos del avión.

Otro de los aspectos más controvertidos gira en torno a unos restos humanos descubiertos en Nikumaroro en 1940 y posteriormente extraviados. Mientras los primeros análisis indicaban que pertenecían a un hombre, estudios más recientes plantearon que las características coincidirían con las de Amelia Earhart, lo que mantiene abierto el debate científico.

La discusión demuestra que, pese al paso del tiempo, ninguna teoría ha conseguido reunir pruebas suficientes para cerrar definitivamente el caso.

Purdue mantiene vivo el legado de Amelia Earhart

La Universidad de Purdue tendrá una participación destacada en la expedición mediante tres representantes vinculados a la institución. Su presencia responde a la estrecha relación que Amelia Earhart mantuvo con la universidad durante los últimos años de su vida.

En 1935, la aviadora comenzó a trabajar allí como asesora de carreras para mujeres y colaboradora del Departamento de Aeronáutica. Además, la Fundación de Investigación de Purdue financió la compra del Lockheed Electra que utilizó en su histórico intento de circunnavegar el planeta.

Para la universidad, esta misión representa mucho más que una investigación arqueológica. Sus autoridades consideran que encontrar respuestas sobre el destino de Earhart también significa honrar el legado de una pionera que desafió las normas de su época, abrió camino para nuevas generaciones y dejó una huella imborrable en la historia de la aviación mundial.

 

[Fuente: Infobae]

Compartir esta historia

Artículos relacionados