Timelapse con la erupción del monte Agung. GIF: YouTube

Hace 251 millones de a√Īos se produjo un evento conocido como La Gran Mortandad o extinci√≥n masiva del P√©rmico-Tri√°sico. Barri√≥ de la faz de la Tierra al 96% de las especies marinas y al 70% de las terrestres. Un nuevo estudio geol√≥gico ha descubierto un dato inquietante sobre esa extinci√≥n masiva.

La extinci√≥n masiva del P√©rmico-Tri√°sico tuvo su origen en una serie de erupciones volc√°nicas masivas en lo que hoy es Siberia que lanzaron tal cantidad de ceniza y polvo a la atm√≥sfera que alteraron de manera irreparable la mayor parte de ecosistemas. No es la primera vez que ocurre algo semejante en el planeta, y no ser√° la √ļltima. Las extinciones masivas no son el final de la vida en la Tierra (la naturaleza que contemplamos hoy es buena prueba de ello) pero definitivamente no se trata de un evento por el que ninguna especie de animales quiera pasar, y eso nos incluye a nosotros.

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El caso es que, durante décadas, se pensaba que las extinciones masivas como la Gran Mortandad son fenómenos que suceden sin previo aviso. Un buen día tiene lugar un cataclismo de proporciones planetarias y la vida paga un alto precio. Resulta que no es así. Hay indicios previos, y seguramente te parecerán muy familiares.

Un equipo de paleobi√≥logos alemanes ha estado analizando por primera vez f√≥siles de amonitas hallados en Ir√°n. Lo que han descubierto es que el planeta comenz√≥ a dar indicios previos al cataclismo cientos de miles de a√Īos antes de que tuviera lugar. Entre esos indicios de hace algo m√°s de 250 millones de a√Īos se aprecia un calentamiento global, acidificaci√≥n de los oc√©anos, y reducci√≥n de los niveles de ox√≠geno en la atm√≥sera.

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A d√≠a de hoy el planeta experimenta esos tres mismos s√≠ntomas. Se puede debatir que, en esta ocasi√≥n, los tres factores se deben a la intervenci√≥n del ser humano, pero lo cierto es que no son los √ļnicos. Otros estudios anteriores a este ya llaman la atenci√≥n sobre la posibilidad de que estemos ante el arranque de los engranajes de una nueva extinci√≥n masiva.

Un an√°lisis geoqu√≠mico de 2015 compara los √≠ndices de deterioro medioambiental actual con los de los siglos anteriores a la extinci√≥n masiva del P√©rmico-Tri√°sico. En otro documento hecho p√ļblico el mismo a√Īo los niveles de actividad geol√≥gica de las corientes de magma antes, durante y despu√©s del evento de extinci√≥n tambi√©n coinciden con las actuales. En los √ļltimos a√Īos la vida marina se ha reducido un 15% debido al cambio clim√°tico. Esa misma reducci√≥n tuvo lugar antes del evento del P√©rmico-Tri√°sico.

¬ŅSignifica esto que debas salir a la calle a correr en c√≠rculos con una pancarta que diga El fin est√° cerca? Pues no. Los procesos geol√≥gicos siguen un reloj incre√≠blemente lento si lo comparamos con nuestras cortas vidas sobre este planeta. Si ahora la Tierra experimenta los mismos s√≠ntomas significa que muy probablemente ocurra algo catacl√≠smico dentro de cientos, o miles, o cientos de miles de a√Īos. Si hay que sacar alguna moraleja de este nuevo estudio, es que cuando cient√≠ficos como Stephen Hawking dec√≠an que nuestra √ļnica esperanza como especie es colonizar otros planetas no lo dicen por llamar la atenci√≥n. Es que la Tierra no va a ser nuestro acogedor hogar para siempre. [Geology y FAU v√≠a Science Alert]