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Ciencia

Las iguanas que desafiaron a la historia: Clarion no las heredó de los humanos, sino del tiempo

Durante décadas, se creyó que las iguanas de cola espinosa que habitaban la remota isla Clarion, en el Pacífico mexicano, eran invasoras introducidas por militares o pescadores en el siglo XX. Pero la ciencia acaba de corregir el relato: un nuevo estudio genético demuestra que estos reptiles llevan allí más de 425.000 años, mucho antes de la llegada del ser humano a América.
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Un hallazgo que cambia la narrativa

El descubrimiento, publicado en Ecology and Evolution y retomado por Smithsonian Magazine, fue liderado por Daniel Mulcahy, biólogo evolutivo del Museo de Historia Natural de Berlín. Su equipo analizó el ADN mitocondrial de las iguanas de Clarion y lo comparó con el de ejemplares continentales. Los resultados fueron contundentes: las dos poblaciones son genéticamente distintas, con una divergencia que se remonta a cientos de miles de años.

Según los científicos, las iguanas no llegaron en barcos ni fueron introducidas por el ejército, sino que alcanzaron la isla de manera natural, probablemente transportadas sobre balsas de vegetación que flotaron desde el continente. Este tipo de dispersión oceánica, aunque rara, ha sido documentada en otras especies de reptiles y pequeños mamíferos.

Del mito a la evidencia

Hasta ahora, el consenso sostenía que las iguanas habían sido introducidas por humanos durante la instalación de una base militar en los años setenta. La teoría parecía encajar: en ese mismo período se llevaron también ovejas, cerdos y conejos, animales que devastaron la vegetación nativa y amenazaron a especies endémicas como la pardela de Townsend (Puffinus auricularis).

Sin embargo, los nuevos análisis revelan que las iguanas de Clarion no solo son nativas, sino únicas en su linaje evolutivo. “Todo era especulación; nadie lo había comprobado”, explicó Mulcahy. La secuenciación genética permitió establecer con precisión que estos reptiles no comparten ADN reciente con sus parientes continentales.

Implicaciones para la conservación

El cambio de estatus de las iguanas transforma por completo la manera en que se gestionará el ecosistema de Clarion, parte del Archipiélago de Revillagigedo, declarado Patrimonio Natural de la Humanidad por la UNESCO. Erradicar una especie autóctona habría sido un error ecológico de enormes proporciones.

“Este hallazgo es fundamental para conservar una de las diversidades más singulares y amenazadas del planeta”, afirmó Rayna Bell, bióloga evolutiva de la Academia de Ciencias de California. La investigación, además, reabre un debate crucial: cómo distinguir con rigor científico entre especies invasoras y nativas antes de aplicar políticas de manejo que podrían resultar irreversibles.

Un emblema de resistencia

Las iguanas de Clarion, antaño señaladas como intrusas, hoy se revelan como testigos de la historia geológica del Pacífico oriental. Su supervivencia en un ambiente aislado y cambiante durante cientos de milenios las convierte en símbolo de adaptación y resiliencia.

El nuevo capítulo que escribe la ciencia no solo exonera a estos reptiles de un mito injusto: también nos recuerda que, en la naturaleza, el tiempo y la evolución suelen tener una memoria más larga que cualquier registro humano.

 

 

Fuente: Infobae.

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