El calor castiga

El calor extremo ha sido especialmente duro para el cultivo del olivo. El calor comenzó a aumentar en España en mayo, cuando las temperaturas se dispararon muy por encima de la media durante la primera ola de calor de la temporada, cerca de final de mes. Mayo es un momento crucial para el crecimiento del olivo: las flores comienzan a florecer en mayo, y el intenso calor afectó el resto de la temporada de crecimiento.