[Versión en español resumida a partir del artículo original en inglés]
Human Generated es la sección de Gizmodo que presenta perfiles y entrevistas con algunas de las personas más ingeniosas en campos como la tecnología, la ciencia, el entretenimiento, y el arte para explorar el proceso y a la persona que lo lleva a cabo.
En el Museo MIT un diminuto motor rota a 200 revoluciones por minutos. Impulsa una cadena de 12 engranajes, y cada uno gira 50 veces más despacio que el anterior. Para cuando el movimiento llega al último engranaje, gira tan lento que no logrará una rotación completa en más de 2 mil billones de años (como referencia, el universo tiene unos 14 mil millones de años).
Arthur Ganson es un escultor cinético, y él fue quien ha abulonado esta máquina del tiempo en un bloque de concreto. La ingenió con precisión para que no cumpla con ningún propósito.
“Máquina con concreto” es una buena tarjeta de presentación para saber qué hace Ganson, que a lo largo de cinco décadas construyó máquinas que hacen lo opuesto a lo que tiene que hacer una máquina. Solamente se mueven, pero no hacen absolutamente nada.
“Siempre me interesó lo que se puede expresar con el movimiento y la transición, la sutil forma en que se mueven y gesticulan las cosas”, le explicó en un e-mail a Gizmodo.
También, Ganson construyó un hueso de la suerte que podía caminar por la mesa, y una silla amarilla que se desarma y se vuelve a armar. Su “Máquina con aceite” solo aceita sus engranajes una y otra vez, interminablemente.
El escultor obtuvo su diploma en Bellas Artes en la Universidad de Hampshire, en 1978, y empezó a crear máquinas absurdistas el año antes de graduarse. No dejó de hacerlo nunca. Entre 1995 y 1999 fue artista residente del departamento de ingeniería del MIT, y su exposición “Ingeniería gestual” en el Museo del MIT es permanente.

No se limitó a su taller de arte, un galpón lleno de latas con tornillos, alambres y demás, una impresora 3D y un sinfín de herramientas. Durante dos décadas Ganson estuvo a cargo del evento Friday After Thanksgiving (F.A.T.) Chain Reaction en el que ingenieros, artistas, estudiantes y familiares construyen una máquina que actúa para lograr una tarea única y muy simple.
También inventó un juguete para niños y ahora busca patentar lo que jura será el mejor pica ajos del planeta.
La tecnología ingresó lentamente al arte de Ganson. Sigue trabajando con las manos, pero la impresora 3D le permite crear cualquier elemento que se le ocurra en lugar de tener que buscarlo. En cuanto a la IA, no la ve como peligro para el arte pero sí cree que “cambia el arco de cómo se crea el arte”.
“Me resulta fascinante, pero también asusta un poco”, señala.
Gizmodo: ¿De dónde viene su necesidad de crear?
De un lugar de ingenuidad. Es importante ser niño y no conocer, aprendiendo a explorar y soñar. Mi forma de arte es como es por mis inclinaciones, capacidades, miedos, traumas naturales y lo que voy procesando.
¿Qué le atrajo de las máquinas?
Siempre quise crear máquinas. Recuerdo que de niño hice un robot con latas, en tercero o cuarto grado de la escuela. El deseo de inventar cosas está en mi ADN.
¿Y la incorporación de la tecnología, la impresión 3D, por ejemplo?
A finales de los años 80 un amigo trabajaba en el MIT y reconocí que esa tecnología tenía potencial, aunque tardaría en incorporarla a mi trabajo. En los últimos años empecé a diseñar una pieza completa con estas herramientas. Siempre hice todo a mano pero ahora tengo, en caso de necesitarlo, la impresora 3D que no reemplaza a otras herramientas sino que suma nuevas posibilidades para soñar.

¿Qué puede expresar con una máquina, más que con una escultura tradicional?
Las obras cinéticas comunican a través de la naturaleza del movimiento. El objeto estático no logra lo mismo. Son posibilidades diferentes, de mundos diferentes.
¿Qué le resulta atractivo de lo simple?
Muchas veces, menos es más. Suficiente para catalizar un momento de ensueño en la mente y el ojo del que observa. Entre la claridad y la ambigüedad hay un borde, y si la máquina llega allí, tiene más probabilidades de catalizar los sueños del observador. La función estética de mis esculturas-máquinas es su “utilidad”.
¿Qué beneficios y desventajas trae la tecnología a las obras? ¿Cambió los procesos?
No veo desventajas. Es una herramienta más que uso si la necesito. No ha cambiado el proceso. No uso las funciones de IA que ahora se integran al diseño. No me interesa. Uso tal vez algunos aspectos con lo estructural pero no para el diseño conceptual.
¿Qué lo impulsa a crear?
Nunca tuve el impulso de hacer arte más que para explorar mi propia humanidad. Esa sería la base, y jugar, además de la alegría. La forma es por quién soy, pero siempre por querer explorar como un niño.

¿Qué espera dejar en las personas?
Cada persona viene con su propia perspectiva y no puedo esperar nada en particular. Considero que mi impulso fundamental es hacer arte y compartirlo, que la obra catalice un sueño interior en la mente, el corazón o el cuerpo del observador, transformando tal vez el alma.
¿Cuántas horas le lleva crear algo desde el principio hasta terminarlo?
Cada obra es diferente. Días… semanas… años.
¿Por qué hacer máquinas por arte y no para un fin práctico?
Mis ideas siempre son sobre lo gestual y el movimiento, entonces solo puedo crear máquinas que no son formas estáticas, sino objetos y forma en movimiento. Se pueden interpretar los gestos en el movimiento. Comunicar una idea o sentimiento es un “servicio”.
¿Movimiento, sonido y tacto son elementos importantes?
Muchas de mis primeras máquinas tenían manivelas manuales porque yo quería que el observador pusiera de su propia energía para que la máquina fuese extensión directa de la fuerza de vida del observador. Las ideas luego exigieron que las partes se movieran a velocidades determinadas para “hablar” como yo quería que lo hicieran.
¿Cree que la IA es un peligro para el arte, al crear pinturas, escribir historias, componer canciones, y más?
No lo veo como un peligro para el arte, aunque altera el arco de la creación del arte. Creo que todos somos creativos por naturaleza. El arte creado por la IA puede reducir posibilidades, y eso es una desventaja. Pero para otros, amplía posibilidades.
Artículo con aportes de Jeremy Glass.