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Ciencia

Las mariposas usan un “camuflaje de movimiento” para despistar a las aves

Las rayas, bandas y manchas de algunas mariposas podrían hacer que las aves calculen mal su velocidad y trayectoria durante un ataque. Un estudio publicado en Nature analizó casi 400 especies europeas y encontró que ciertos diseños de alas funcionan como auténticos señuelos visuales en movimiento.
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Las mariposas parecen presas relativamente fáciles. Son visibles, vuelan a plena luz del día y muchas exhiben colores intensos. Sin embargo, pocas aves se especializan en capturarlas mientras están en el aire.

Una investigación de las universidades de Exeter y Essex, en Reino Unido, propone una explicación sorprendente: algunas mariposas podrían estar utilizando sus propios patrones de alas para engañar visualmente a sus depredadores durante el vuelo.

El mecanismo se conoce como motion dazzle o camuflaje de movimiento. No oculta al animal, sino que dificulta calcular con precisión hacia dónde se dirige.

El problema no es ver a la mariposa, sino predecir dónde estará

Para capturar una presa en movimiento, un ave no necesita únicamente verla. También debe anticipar dónde estará una fracción de segundo después.

Ahí es donde determinadas mariposas parecen obtener ventaja.

Los investigadores grabaron ejemplares volando a 1.000 fotogramas por segundo y posteriormente analizaron las imágenes mediante un modelo diseñado para aproximarse a la forma en que las aves perciben el movimiento.

El resultado fue inesperado.

En una de las primeras grabaciones, la mariposa ascendía, pero el sistema visual detectaba aparentemente un movimiento en dirección contraria.

Según los investigadores, las rayas de las alas pueden cambiar de orientación durante el aleteo y producir una ilusión parecida a la del clásico poste giratorio de una barbería: aunque el objeto gira, las franjas parecen desplazarse verticalmente.

La mariposa sigue siendo perfectamente visible. El problema para el depredador sería calcular su posición exacta unos 200 milisegundos después.

Las alas de las mariposas confunden a las aves durante el ataque
© Magnific

Analizaron casi 400 especies europeas

Para comprobar qué diseños producían mayor confusión, los científicos desarrollaron modelos tridimensionales basados en 757 formas de alas correspondientes a 397 especies de mariposas europeas.

Después simularon sus movimientos. Los patrones que generaban mayores errores de percepción fueron especialmente las rayas verticales, las bandas y determinadas colas en las alas. El equipo también realizó experimentos con cien voluntarios, que debían intentar atrapar mariposas virtuales tocándolas en una pantalla de alta frecuencia.

Cuando aparecían los diseños visualmente más engañosos, los participantes tendían a tocar la pantalla detrás del insecto, como si hubieran calculado mal su trayectoria.

Las colas también podrían servir como señuelos

Algunas especies, como el macaón (Papilio machaon), poseen largas prolongaciones en las alas posteriores. Desde hace tiempo se ha sugerido que estas estructuras podrían funcionar como señuelos para los depredadores.

Si el ave dirige el ataque hacia una zona prescindible del ala en lugar de hacia el cuerpo, la mariposa podría perder una pequeña parte de su anatomía y aun así escapar.

El nuevo estudio proporciona un posible mecanismo visual que ayudaría a explicar por qué este tipo de formas resulta efectivo.

Las alas de las mariposas confunden a las aves durante el ataque
© Magnific

Las mariposas blancas utilizan la estrategia opuesta

Los investigadores fueron todavía más lejos y utilizaron un algoritmo genético para generar 57.600 diseños virtuales de mariposas.

Muchas de las configuraciones más eficaces terminaron pareciéndose a especies reales.

Pero apareció también una estrategia completamente diferente: alas prácticamente blancas y uniformes. Aunque las mariposas blancas pueden ser muy fáciles de detectar en una pradera, su gran contraste podría hacer que un depredador calcule mal el momento del ataque y pase de largo.

Es decir, ocultarse no siempre sería la mejor defensa.

Una estrategia que podría aparecer en otros animales

Los autores advierten que todavía falta comprobar directamente cómo reaccionan aves reales ante estas ilusiones producidas por mariposas reales. Ese experimento resulta mucho más complejo que las simulaciones visuales.

Sin embargo, el mecanismo podría extenderse mucho más allá de estos insectos. Los investigadores creen que estrategias similares podrían encontrarse en peces, reptiles, aves y otros grupos de animales.

Si se confirma, el estudio revelaría algo más amplio sobre la evolución de las defensas animales: para escapar de un depredador no siempre es necesario desaparecer de su vista. A veces basta con conseguir que mire exactamente al lugar equivocado.

 

 

Fuente: Sinc.

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