La superluna de ayer, un 14% más grande y un 30% más brillante de lo normal, dio lugar a un puñado de fotos hermosas desde todos los rincones del mundo (siempre que las nubes fueran condescendientes).
Fotógrafos de todo el mundo inmortalizaron el fenómeno, que fue además el perigeo lunar más cercano a la Tierra de los últimos 68 años.