Screenshot: La caja (YouTube)

Lo típico: te mudas de casa, entras al patio trasero y te encuentras una caja vieja entre las plantas que decides ignorarla. Al cabo de ocho años te das cuenta de que vas a salir en los periódicos de medio mundo. La caja era en realidad todo un cofre del tesoro.

Esto mismo es lo que le ha ocurrido a Matthew y Maria Colonna-Emanue, quienes pensaron que la pieza que había en su patio trasero era solo parte de una vieja caja del tendido eléctrico del jardín. La realidad es que el contenido de la misma tenía 52.000 dólares en efectivo, oro y diamantes.

Al parecer, la pareja vio la caja entre algunos árboles cuando se mudaron de Staten Island en Nueva York, pero nunca le prestaron demasiada atención. Cuando muchos de estos árboles comenzaron a caer se fijaron que aquella caja quizás no era tan poca cosa, “ocurrió cuando un ciervo se comió todo el follaje”, dijo Matthew a la CNN. 

AsĂ­ pues, y despuĂ©s de sacarla de la zona donde se encontraba, la pareja se dio cuenta de que lo que tenĂ­an era realmente una vieja caja de seguridad oxidada. Dentro encontraron dinero mojado y muchas joyas en bolsas de plĂĄstico. SegĂșn Matthew:

Literalmente, cientos, joyas, diamantes, anillos de compromiso. Docenas de anillos, oro. Fue deslumbrante.

Advertisement

Screenshot: Contenido de la caja (YouTube)

Sin embargo, habĂ­a una Ășltima sorpresa: un pedazo de papel con una direcciĂłn de uno de sus vecinos. Matthew llamĂł a la puerta y les preguntĂł si alguna vez les habĂ­an robado. Los vecinos le dijeron que sĂ­.

SegĂșn el Departamento de PolicĂ­a de Nueva York, se reportĂł un robo en la casa de sus vecinos el dĂ­a despuĂ©s de Navidad en 2010. Lo Ășnico que robaron fue la caja fuerte. TenĂ­an una gran cantidad de efectivo, joyas y otros artĂ­culos en el interior: un total de 52.000 dĂłlares.

Advertisement

Matthew cuenta que su vecino estaba temblando cuando le dijo que lo habían encontrado a salvo. Ocho años después del robo, poco antes de que la pareja se mudara, habían recuperado sus pertenencias.

Por cierto, cuando los medios le preguntaron a la pareja por quĂ© no se habĂ­an quedado con el botĂ­n, MarĂ­a lo tuvo claro: “Ni siquiera fue una pregunta. No era nuestro”.

“La recompensa es karma. El buen karma”, agregó Matthew. [CNN]