Niels durante su etapa como enfermero. Tv2

Lo que Niels Högel, ex enfermero de 41 años de un hospital en Alemania, dice que hizo “por aburrimiento”, ha conmocionado a la sociedad alemana. El, probablemente, mayor asesino en serie de la historia de la repĂșblica alemana, estĂĄ acusado de haber asesinado a 97 pacientes. Y el caso no estĂĄ cerrado.

SegĂșn ha explicado en la Ășltima rueda de prensa el investigador principal del caso, Arne Schmidt, los asesinatos cometidos por Högel son “Ășnicos y espeluznantes” en la historia del paĂ­s. De hecho, se trata del mayor asesino en serie de Alemania (sin contar la Ă©poca de guerra, obviamente).

La escalofriante historia se supo hace tres años. En el 2015, Högel fue condenado a cadena perpetua por dos cargos de asesinato y dos por intento de homicidio. Sin embargo, en el transcurso del juicio, el hombre confesó haber matado a muchos mås, momento en el que se abrió una nueva investigación.

El ex enfermero asegurĂł haber inyectado a 90 de sus pacientes del Hospital Delmenhorst un cĂłctel letal de drogas para inducirlos a una insuficiencia cardĂ­aca o colapso circulatorio, de forma que podrĂ­a intentar revivirlos. ÂżPara quĂ© demonios querĂ­a hacer esto? Högel creĂ­a que devolver a los pacientes moribundos al borde de la muerte lo ayudarĂ­a a “brillar como un hĂ©roe y obtener el respeto de sus colegas y superiores”.

Imagen: The Apricity

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No sĂłlo eso, el motivo aparente que lo llevĂł a ello fue una aparente apatĂ­a, “lo hice por aburrimiento” ha declarado a la policĂ­a, agregando que se sentĂ­a eufĂłrico despuĂ©s de devolver a alguien a la vida, aunque a menudo fracasaba y “se sentĂ­a deprimido por las muertes”.

En declaraciones a un psicĂłlogo revelĂł mĂĄs de 30 asesinatos, ademĂĄs de los dos por los que habĂ­a sido condenado. Eso llevĂł a las autoridades a iniciar una investigaciĂłn y exhumar decenas de cadĂĄveres enterrados entre 1999 y 2005, y testearlos en busca de ese cĂłctel de fĂĄrmacos que contaba el asesino.

SegĂșn explicaba el medio NPR, la carrera de Högel como enfermero fue caĂłtica en todos los aspectos, pero sobre todo, siembra la duda de hasta quĂ© punto se pudo hacer mĂĄs, o cĂłmo fue posible que nadie se diera cuenta de algo. SegĂșn el medio, quiĂ©n se puso en contacto con gente del hospital:

Las prĂĄcticas letales de Högel no fueron denunciadas por otros compañeros. Aunque notaron que el nĂșmero de muertes en la unidad de cuidados intensivos en Delmenhorst se duplicĂł durante su tiempo allĂ­, nadie hizo nada.

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Niels durante el juicio. AP

Al parecer, en el año 2005 un colega vio a Högel inyectando a un paciente con ajmalina (una clase agente antiarrítmico), pero el centro no hizo nada al respecto en aquellos días. Finalmente, Högel acabó con el paciente.

En las Ășltimas semanas seis empleados del hospital de Delmenhorst han sido acusados ​​de homicidio negligente por no haber actuado. De hecho, la investigaciĂłn paralela sobre negligencia en Oldenburg estĂĄ en curso. SegĂșn ha comunicado el jefe de policĂ­a, Johan KĂŒhme, al diario The Guardian:

Los asesinatos podrían haberse evitado. A Högel se le permitió trasladarse al hospital Delmenhorst y seguir matando gente. La gente de la clínica en Oldenburg conocía las anomalías.

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Hace unas horas, los fiscales de Oldenburg anunciaron que habían acusado a Högel de 97 asesinatos adicionales, aunque las pruebas de toxicología no encontraron pruebas concluyentes en otros tres casos. De los recientemente descubiertos, 62 pacientes murieron en el hospital Delmenhorst cerca de la ciudad norteña de Bremen, y 35 en una clínica en Oldenburg. Un horror sin igual en la historia reciente de Alemania. [NPR, New York Times, The Guardian]