En redes como TikTok o Instagram se han popularizado los vídeos donde personas muestran lo que comen a lo largo del día. A primera vista pueden parecer motivadores o incluso útiles para coger ideas, pero lo cierto es que, según varios expertos, pueden tener consecuencias negativas para la salud mental de muchos espectadores. ¿Qué hay detrás de estos vídeos tan aparentemente inocentes? Lo analizamos a continuación.
Por qué pueden ser más perjudiciales de lo que parecen
Los vídeos de “Qué como en un día” suelen protagonizarlos personas con físicos normativos, delgados, atléticos y con un estilo de vida que se presenta como ideal. Esto genera una narrativa implícita muy peligrosa: “Si comes como yo, serás como yo”. Aunque no se diga abiertamente, el mensaje se cuela de forma silenciosa en la mente de quienes los ven.

Además, la imagen que proyectan estos vídeos suele estar filtrada o idealizada. Incluso si el contenido es auténtico, una muestra de 24 horas de alimentación no refleja ni la salud global ni la realidad cotidiana de esa persona. Cada cuerpo es único y compararse en redes es una práctica que, aunque común, puede derivar en graves consecuencias emocionales y físicas.
Los cinco riesgos principales de consumir este contenido
Catherine Houlighan, profesora de psicología clínica en la Universidad de Sunshine Coast (Australia), identifica cinco riesgos clave asociados a estos vídeos:
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Trastornos alimentarios: Estos contenidos pueden fomentar conductas como la restricción calórica o la obsesión por determinados alimentos, aumentando el riesgo de desarrollar anorexia o bulimia.
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Malestar emocional: Incluso sin llegar a un trastorno, es común que afecten negativamente al estado de ánimo de quienes los ven.
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Distorsión de la imagen corporal: Estudios recientes han demostrado que quienes consumen estos vídeos tienden a percibir su cuerpo de forma menos realista y más crítica.

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Aumento de la ansiedad y pensamientos obsesivos: Al compararse constantemente, muchas personas entran en un bucle de insatisfacción e inquietud.
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Obsesión con la alimentación: Se genera un enfoque excesivo en la dieta y el aspecto físico, que puede llegar a dominar la vida cotidiana.
¿Hay que dejar de verlos?
No necesariamente. Algunas personas los consumen como simple entretenimiento sin consecuencias. Pero si notas que te generan malestar, es momento de actuar: deja de seguir cuentas que suben ese tipo de contenido o intenta modificar lo que ves “educando” al algoritmo con otros intereses. También es clave observar quién publica el vídeo: no es lo mismo un profesional de la nutrición que un influencer sin formación.
En definitiva, disfruta de las redes sociales, pero recuerda: si empiezan a afectarte, es hora de poner límites. Tu bienestar mental siempre debe estar por delante del entretenimiento.