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Ciencia

Los alunizadores de Musk y de Bezos podrían dejar varados a los astronautas de la Artemis, según advierte la vigilancia de la NASA

Quienes vigilan a la NASA han emitido un informe muy malo sobre el programa del Sistema de Alunizaje Humano, y encuentran graves problemas en su avance, supervisión y puesta a prueba
Por Ellyn Lapointe Traducido por

Tiempo de lectura 4 minutos

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La NASA espera llevar astronautas de nuevo a la luna para 2028, pero construir la nave espacial que los lleve a la superficie lunar demuestra ser mucho más difícil de lo que se esperaba. Un nuevo informe de quienes vigilan a la NASA advierte que el programa alunizador humano Artemis no solo está sufriendo demoras y problemas técnicos, sino que tiene riesgos para la seguridad de la tripulación que no se han resuelto todavía.

La Oficina del Inspector General de la NASA publicó el informe el martes, donde se revelan brechas críticas en las pruebas y análisis de supervivencia de la tripulación en ambos  alunizadores propuestos: el Starship Human Landing System (HLS) de SpaceX, y el Blue Moon Lander de Blue Origin. Se trata de un problema grave porque si alguno de estos alunizadores se encuentra con un evento catastrófico, la NASA no podrá rescatar a la tripulación varada en el espacio o en la superficie lunar.

“Sin capacidad de rescate para las misiones Artemis, la tripulación se perdería si el HLS no funcionara en la superficie lunar o no pudiera acoplarse con las naves Orion o Gateway en la órbita lunar”, indica el informe.

Este informe se publica a dos semanas de que la NASA cambie el programa Artemis, añadiendo un vuelo de prueba en los preparativos para el alunizaje de la tripulación mientras trabaja para estandarizar el cohete del Sistema de Lanzamiento Espacial SLS para lanzamientos más frecuentes. Según el nuevo esquema, la misión Artemis 4 de la NASA intentará llevar astronautas de nuevo a la luna en 2028 y luego potencialmente el mismo año enviaría otra misión tripulada a la luna (Artemis 5).

Cuestiones de seguridad de la tripulación

La NASA había esperado poner en la luna a los primeros astronautas de la Artemis  a mediados de 2027, y planeaba hacerlo con el Starship HLS, versión modificada de la etapa superior del Starship. Pero en octubre la agencia reabrió el contrato de SpaceX debido a importantes demoras en el desarrollo. Entonces Blue Origin surgió rápidamente como el competidor más fuerte y ahora esas dos compañías están compitiendo en carrera por enviar un alunizador tripulado en una misión en 2028.

Según el informe de la Oficina del Inspector General, todavía es demasiado temprano para determinar la factibilidad técnica, las implicancias financieras y los impactos que tendrá en el programa este esfuerzo por acelerar el desarrollo del alunizador. Además, presenta cuestiones de seguridad que preocupan. Aunque la OIG reconoce que la agencia está actuando para mitigar y prevenir riesgos con ambos alunizadores, encuentra que hay fallas en la metodología de reducción de riesgos de la NASA, como por ejemplo seguir la guía de “pruebas como si estuvieras en vuelo”, de la NASA, en que los sistemas tienen que probarse en condiciones lo más similares a las del vuelo espacial. El informe identificó oportunidades perdidas en la aplicación de estos principios en las misiones de demostración no tripulada de SpaceX y Blue Origin. 

La NASA y SpaceX  parecen no estar de acuerdo en si el Starship HLS cumple con los requisitos de controles manuales, y si la tripulación de la Artemis podría tomar el control del alunizador en caso de ser necesario. Se trata de una función esencial de seguridad, un componente clave de la certificación para transporte humano del Starship HLS, según el informe. En cuanto a Blue Moon, todavía no se ha aclarado cómo funcionarán sus controles manuales.

El informe también encuentra defectos en el análisis de la NASA de cómo podría sobrevivir la tripulación ante un evento catastrófico. Sus “análisis de supervivencia” se ven limitados por aspectos técnicos y recursos disponibles, y como suelen hacerse en las últimas etapas del diseño del alunizador, lo más probable es que identifiquen riesgos más que ayudar a los ingenieros a diseñar sistemas que reduzcan esos riesgos. Por otra parte, los análisis no toman en cuenta la supervivencia de la tripulación a largo plazo más allá de la catástrofe.

Hacia dónde va la NASA ahora

El informe presenta varios pasos que podría dar la NASA para administrar mejor la financiación del programa y mejorar la seguridad y supervivencia de la tripulación de las misiones Artemis. Ante todo, urge a la NASA que establezca reglas claras para el seguimiento del apoyo gubernamental a los contratistas, ajustando costos si ese apoyo cambia o aumenta.

También recomienda actualizar el lenguaje de los contratos con SpaceX y Blue Origin para que refleje esas nuevas reglas, repasando lecciones que se aprendieron con el Programa de Tripulación Comercial en cuanto a controles manuales de la nave espacial y la actualización del análisis de supervivencia de la tripulación, de modo que incluya estrategias para la supervivencia extendida.

El informe establece que la NASA acordó implementar la mayoría de esas recomendaciones, pero la agencia no respondió al pedido de Gizmodo de comentarios sobre el tema.

La NASA actuará de acuerdo con el informe de la OIG, y el reloj sigue avanzando. La agencia está bajo una gran presión para llevar astronautas a la luna antes de que lo haga China, por lo que resolver los obstáculos técnicos del programa HLS y responder a las cuestiones de la seguridad son cosas que deberán solucionarse lo antes posible.

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