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Los aranceles de Trump obligan a Lego a dejar de enviar piezas individuales a EE. UU. y Canadá

La eliminación de la exención aduanera y el aumento de los costes de envío golpean a los fans de Lego: miles de piezas del programa Pick a Brick dejan de estar disponibles en Norteamérica
Sabina Graves Traducido por

Tiempo de lectura 2 minutos

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Para muchos aficionados, perder una pieza de Lego en medio de una construcción era un problema con fácil solución: el servicio Pick a Brick permitía comprar piezas sueltas y recibirlas directamente desde Dinamarca. Pero esa comodidad ha llegado a su fin en Estados Unidos y Canadá.

Un nuevo obstáculo para los constructores de Lego

El 25 de agosto de 2025, Lego detuvo los envíos de más de 2.500 piezas de su colección estándar, justo antes de que entraran en vigor los nuevos aranceles impulsados por  Donald Trump, que encarecen las importaciones de bajo valor.

Hasta ahora, productos con un valor inferior a 800 dólares podían entrar sin pagar tarifas. Con la eliminación de esa exención, los pequeños pedidos de piezas se vuelven económicamente inviables para la compañía danesa.

El catálogo no desaparece del todo. Los compradores norteamericanos todavía pueden acceder a la gama Bestsellers, que incluye miles de las piezas más demandadas. Pero los coleccionistas y constructores avanzados, que a menudo necesitan piezas poco comunes para diseños personalizados, ven cómo se cierra una puerta fundamental.

En su web, Lego define el cambio como temporal y lo presenta como una “pausa”: “En EE. UU. y Canadá, las piezas estándar están temporalmente no disponibles. Puedes seguir comprando nuestra gama Bestsellers, que incluye miles de los ladrillos y piezas más populares listos para ordenar”, se lee en la página oficial.

La realidad, sin embargo, es que los nuevos aranceles hacen casi imposible que la empresa reactive pronto el envío de piezas sueltas sin repercutir un aumento considerable en los precios.

Un golpe más al bolsillo del consumidor

Los costes de transporte global ya habían aumentado antes de esta medida, y la industria juguetera —al igual que muchas otras— está absorbiendo parte del impacto. Con esta restricción, los fans de Lego en Norteamérica no solo enfrentan precios más altos en sets completos, sino también la imposibilidad de acceder a piezas específicas sin recurrir a terceros mercados o a la reventa online.

El resultado es un hobby todavía más caro. Para quienes coleccionan o participan en comunidades de constructores, la pérdida del Pick a Brick estándar representa un freno a la creatividad y una dependencia mayor de piezas más comerciales.

Este cambio refleja cómo decisiones políticas y comerciales pueden impactar en actividades que parecen alejadas de la geopolítica. Los aranceles de Trump, diseñados para presionar a las importaciones extranjeras, tienen ahora una consecuencia inesperada: complicar el acceso a piezas de plástico que, para millones de personas, representan mucho más que un simple juguete.

Mientras Lego busca alternativas y los consumidores esperan una posible reapertura del servicio, la comunidad de fans deberá encontrar nuevas formas de mantener en pie sus construcciones… incluso si falta una pieza en el lugar más inesperado.

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