SpaceX ha puesto en órbita los primeros 60 satélites de la constelación Starlink, que ofrecerá Internet de banda ancha en todo el planeta.
La gran ventaja de Starlink respecto a los sistemas actuales de Internet satelital es que opera en la órbita baja terrestre, a solo 550 kilómetros de altitud, lo que permite una conexión de baja latencia desde la Tierra.
La desventaja es que los satélites son más visibles de lo que se esperaba, probablemente porque sus enormes paneles solares reflejan la luz del sol y los vuelven brillantes en las horas cercanas al amanecer y el atardecer.
¿Qué pasará con el cielo nocturno cuando SpaceX termine de lanzar los 12.000 satélites que pretende poner en órbita? ¿Y cuando Amazon se sume a la carrera y envíe 3200 satélites más? ¿Y si pasa lo mismo con OneWeb?

Después de que el holandés Marco Langbroek publicara este impactante vídeo de los 60 satélites volando juntos, la comunidad de astrónomos se ha puesto en pie de guerra contra SpaceX y su director ejecutivo, Elon Musk. Argumentan que el brillo de los satélites Starlink podría interferir con su trabajo, y lo que es peor: arruinar el cielo nocturno para todas las personas.
With well-adapted vision and no light pollution, there are around 9000 stars that you could see in the night sky, spread around the whole sphere. If the 12,000 Starlink satellites remain visible in their final orbits, well…
— Alex Parker (@Alex_Parker) May 25, 2019
En Twitter, el astrónomo Alex Parker señaló que hay 9000 estrellas en el cielo nocturno y que, si SpaceX distribuye 12.000 satélites en órbitas bajas, donde sean visibles, algún día habrá más satélites Starlink que estrellas.
Elon Musk ha respondido tanto a las preocupaciones sobre la contaminación del cielo como a las preocupaciones sobre el incremento de la basura espacial, un problema relacionado. Antes del lanzamiento dijo:
No queremos trivializar ni tomarnos a broma el tema de la basura espacial. Ciertamente, nos lo tomamos en serio. Pero no es que el espacio esté lleno, está extremadamente vacío.
Luego acudió a Twitter para quitarle importancia al hecho de que los satélites Starlink sean visibles a ciertas horas:
There are already 4900 satellites in orbit, which people notice ~0% of the time. Starlink won’t be seen by anyone unless looking very carefully & will have ~0% impact on advancements in astronomy. We need to move telelscopes to orbit anyway. Atmospheric attenuation is terrible. pic.twitter.com/OuWYfNmw0D
— Elon Musk (@elonmusk) May 27, 2019
Hay 4900 satélites en órbita y la gente se da cuenta el ~0% del tiempo. Starlink no podrá verse a menos que mires con mucha atención, y tendrá un ~0% de impacto en los avances de la astronomía. De todos modos, tenemos que poner los telescopios en órbita, la atenuación atmosférica es terrible.
En otro tuit, agregó que “ayudar a miles de millones de personas económicamente desfavorecidas es el bien mayor”, y prometió que Starlink “no tendría ningún efecto material en los descubrimientos astronómicos”.
Más tarde, dijo que había escrito al equipo de Starlink para reducir el albedo de los satélites; es decir, el reflejo de los paneles sonares. Y añadió que le encantaría aprovechar los lanzamientos de Starlink para enviar nuevos telescopios espaciales a la órbita terrestre. Ya veremos cómo acaba eso.