Photo: Getty

El Reino Unido está buscando la mejor manera de aplicar una ley que impida a los menores acceder al porno de Internet. La última propuesta del gobierno es vender pases pornográficos en los kioscos para verificar que solo los mayores de edad consumirán este tipo de contenido.

Según The Telegraph, los pases tendrán un precio de 10 libras (unos 14 dólares) y vendrán con un código de 16 dígitos que, además de garantizar el acceso a las distintas webs pornográficas, permitirá comprar por Internet productos con restricciones de edad, como alcohol y cuchillos.

Advertisement

Estos “pases porno” serán una alternativa anónima a un método de verificación más tradicional: registrar una tarjeta de crédito en la web que se desea visitar. Si bien hará falta mostrar un documento de identidad al dependiente del kiosco a la hora de adquirir el pase, el sistema evitará que el usuario deje un rastro digital en la web que podría resultar en un desastre de privacidad similar al hackeo de los servidores de Ashley Madison.

25 millones de británicos visitan regularmente sitios web para adultos. En un solo mes de 2015, un total de 1,4 millones de menores hicieron clic en uno de estos sitios; la mitad, niños de entre seis y 14 años. La nueva regulación pretende proteger a estos niños del porno de Internet, pero el gobierno no parece dar con el sistema adecuado. La ley, que iba a entrar en vigencia en abril, ha sido retrasada hasta encontrar un sistema viable.

Muchos temen que acabe poniendo las cosas difíciles a los propios adultos, mientras los adolescentes encuentran formas fáciles de saltarse las restricciones, como usar redes VPN para navegar con IP extranjera o elegir webs más pequeñas que no hayan caído en la censura del gobierno.

Advertisement

[Telegraph, The Next Web]