A la izquierda, una fotograf√≠a del Opportunity tomada por las c√°maras del rover en enero de 2014. A la derecha, la misma foto tomada en marzo del mismo a√Īo. S√≠, los paneles solares est√°n mucho m√°s limpios en la segunda fotograf√≠a. ¬ŅC√≥mo es posible?

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Foto: NASA

La imagen (a resolución completa sobre estas líneas) dio la vuelta al mundo y causó sensación entre los devotos de las conspiraciones. De hecho, no es la primera vez que pasa. En 2005, el rover MER-A Spirit de la NASA apareció notablemente más limpio. Esta es la foto:

Foto: NASA

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La NASA llama a estos acontecimientos ‚Äúeventos de limpieza‚ÄĚ, pero no tienen nada que ver con extrarrestres ni con t√©cnicos de la nasa pas√°ndole un plumero a sus rovers. El t√©rmino se acu√Ī√≥ en 2005 y designa a las tormentas de viento que son lo bastante fuertes como para eliminar la capa de polvo que otras tormentas depositan sobre la superficie de Marte.

La NASA conoce los efectos de la acumulaci√≥n de polvo sobre el instrumental de sus veh√≠culos desde 1997. Ese a√Īo la agencia present√≥ los resultados del Materials Adherence Experiment (MAE), una prueba que realiz√≥ durante la misi√≥n Pathfinder, y que demostr√≥ que el polvo en suspensi√≥n de la atm√≥sfera de Marte oscurece los paneles solares a un ritmo del 0,29% al d√≠a.

Una de las panor√°micas tomadas por el Opportunity. Foto: NASA

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El primer evento de limpieza registrado es el que logró limpiar los paneles del rover MER-A Spirit en 2005. Los fuertes vientos que azotaron el robot lograron que la eficacia de los paneles solares subiera del 60% al 93%. Más tarde, en 2009, dos tormentas consecutivas lograron elevar de nuevo la entrada de energía solar al rover, que pasó de 223 vatios por hora a 372 en apenas un mes.

La culpable del polvo que ensució los rovers fue una masiva tormenta que tuvo lugar en 2007. Aunque la atmósfera de Marte es mucho más tenue que la de la Tierra, la fuerza del viento liberó tanto polvo en suspensión que obligó a la NASA a poner en hibernación el Spirit y su gemelo, el Opportunity, por falta de energía.

Es imposible prever el clima que hará en Marte. Por esa razón, los técnicos de la NASA suelen calcular la duración de las misiones con el cómputo más pesimista posible. En el caso de la Spirit, por ejemplo, la previsión inicial era de 90 soles (90 días). Sin embargo, su aportación a la exploración del planeta rojo se alargó a 1.223 soles. (de enero de 2004 a marzo de 2010).

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Gran parte de este √©xito hay que atribu√≠rselo a los eventos de limpieza. No es de extra√Īar que los t√©cnicos de la NASA reciban estos vendavales con aut√©ntico entusiasmo. Por mucho que la NASA explique el fen√≥meno, nunca faltar√°n los que crean que esos eventos de limpieza tienen un aspecto parecido a esto: