Una imaginativa interpretación artística del planeta Trapist-1f en base a los datos disponibles. Imagen: NASA/JPL-Caltech

¬ŅCu√°nta agua es demasiada? Si hablamos de astronom√≠a, aparentemente la respuesta es la que tiene el sistema TRAPPIST-1. Un nuevo estudio publicado en Nature ha calculado la cantidad de agua de los exoplanetas que forman este sistema y hay malas noticias: es demasiada agua como para albergar vida.

Hasta ahora hemos sido capaces de determinar, mediante observaciones, la masa y el di√°metro de los siete planetas que giran alrededor de la estrella TRAPPIST-1, a 39 a√Īos luz de la Tierra. Lo que los astr√≥nomos de este nuevo estudio han hecho es calcular la cantidad de agua con esos datos y desarrollar un modelo planetario.

Los resultados no son nada alentadores. Seg√ļn sus c√°lculos, los exoplanetas que forman el sistema est√°n compuestos por entre un 10 y un 50% de agua. Puede parecer poca, pero es una aut√©ntica barbaridad. La Tierra es el ejemplo m√°s ilustrativo de este problema. La superficie de nuestro planeta est√° cubierta de agua en un 71%, pero toda esa agua apenas es un 0,2% de la masa total del planeta.

Modelo de los planetas del sistema junto a su masa y posible porcentaje de agua
Photo: Nature Astronomy (2018) doi:10.1038/s41550-018-0411-6

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¬ŅQu√© problema tiene un planeta rocoso con un 10, un 20 o hasta un 50% de agua? Pues el primer problema es que no tendr√≠a tierra firme. Puede parecer un problema menor para la vida, pero en realidad es un problema muy grave. Al no tener roca o tierra al descubierto es muy dif√≠cil que se den los procesos geol√≥gicos necesarios para desarrollar una atm√≥sfera.

Por otra parte, un planeta con un 10% de agua o más implica océanos de cientos o miles de kilómetros de profundidad (el punto más profundo de nuestros océanos, la Fosa de las Marianas, apenas supera los 10km de profundidad). De nuevo, parece un escenario fascinante para una novela de ciencia-ficción, pero es todo un problema para la vida.

Semejante columna de agua ejercería una presión tan brutal sobre el manto rocoso debajo que impediría su movimiento. A largo plazo, esto produciría un efecto bola de nieve. Todo el planeta acabaría completamente congelado. Las temperaturas extremadamente bajas y la falta de atmósfera no son muy buenas noticias para la vida.

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Por supuesto, podr√≠a haber mecanismos que a√ļn no conocemos. El acoplamiento de marea que sufren algunos de los planetas podr√≠a hacer que una de sus caras reciba el calor necesario como para albergar vida. Quiz√° haya movimientos de fricci√≥n en su n√ļcleo provocados por el tir√≥n gravitatorio de su estrella (algo parecido a lo que ocurre entre Europa y J√ļpiter), y estos movimientos generan el suficiente calor como favorecer la aparici√≥n de vida.

El sistema TRAPPIST-1 puede que sea incompatible con la vida después de todo, pero cuánto más sabemos sobre él, más sabemos qué características buscar en otros exoplanetas y cerrar más el cerco. que encontremos un planeta en el que poder vivir es solo una cuestión de tiempo. [Nature vía Phys.org]