El Tupolev Tu-95 ‘Bear’ no es una reliquia más de la guerra fría. Tiene el potencial de llevar bombas nucleares, sí, pero es famoso por otra cosa. Sus ocho extraños propulsores lo han convertido en el avión más ruidoso del mundo. Puede que quieras bajar el volumen de tus auriculares ahora.

Obviamente, ningún vídeo de YouTube puede imitar a la perfección el espantoso sonido de un Tu-95 a menos que tengas en casa un sistema de sonido del tamaño de un concierto de Rock. Con todo, trataré de explicar por qué suena tan fuerte. Su volumen es tan espectacular que, según la BBC, si no has visto este bombardero en el radar no importa. Probablemente lo oigas venir:

El Tu-95 está considerado el avión en servicio más ruidoso que existe. Se dice que incluso los submarinos son capaces de detectar el avión mediante sonar estando sumergidos. Los pilotos occidentales que escoltan a los Bear en el espacio aéreo internacional aseguran que pueden oir los turbopropulsores del avión por encima del sonido de sus propios jets.

El estruendo del Tu-95 se debe a las ocho extrañas hélices que llevan sus cuatro trurbopropulsores, pero no hay ningún estudio concluyente al respecto. Una de las hipótesis más populares es que las puntas de sus hélices rompen la barrera del sonido al girar, pero no existe una comprobación científica de esa idea.

El récord absoluto al avión más ruidoso del mundo no lo tiene el Tu-95, sino el Republic XF-84H Thunderscreech, un caza experimental con turbopropulsores supersónicos. Según Air & Space Magazine, el XF-84H emitía un estruendo tan criminal que llegó a provocar abortos y ataques a adultos:

Encendieron el motor del 84H durante media hora y lo apagaron. Cuando lo estaban remolcando de vuelta al hangar oyeron un ruido sordo tras el C-47. Era el jefe de la tripulación que había caído redondo por la intensidad del sonido. Estaba boca arriba, convulsionando. Según los testigos, se recuperó poco después.

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Foto: Wikipedia

El Thunderscreech solo realizó un puñado de vuelos de prueba en los años 50. El Tu-95, en cambio, data de la misma época pero a día de hoy aún hay unidades en activo. Que se sepa, no hay pruebas de que el Tupolev haya provocado ningún aborto ni ataque epiléptico. En este vídeo se puede ver el avión despegando y no parece haber nadie vomitando incontrolablemente por ello.

Mi teoría sobre el ruido es que se debe a la peculiar configuración de las hélices, que giran a la contra unas de otras. Diferentes informes del gobierno y estudios académicos han señalado que el sonido puede deberse a varios tipos de fenómenos aerodinámicos. En esencia, se cree que el desagradable sonido que emite se debe a las palas de las hélices cuando se cruzan. Sea como sea, no cabe duda de que suena alto.