El cosmos está repleto de misterios y a veces la astronomía encuentra respuestas a cosas de las que quizá jamás te enteraste, como por ejemplo los luminosos destellos azules transitorios o LFBOTs, de luz azul y ultravioleta. Su origen siempre fue elusivo para la astronomía, pero tal vez ahora se haya encontrado la respuesta a la incógnita.
Los LFBOTs son eventos relativamente infrecuentes. Son tan brillantes que se ven a distancias de millones o miles de millones de años luz, pero solo duran unos pocos días. Los astrónomos detectaron uno por primera vez en 2014, pero desde entonces, han visto solo una decena. El año pasado un equipo encabezado por la Universidad de California, Berkeley, detectó el AT 2024wpp, el LFBOT más brillante hasta ahora. La investigación de esta señal parece sugerir que los destellos azules son remanentes de un hambriento agujero negro supermasivo que destruye a su estrella acompañante.
The Astrophysical Journal Letters ha aceptado para su publicación dos trabajos sobre el análisis, encabezados por Natalie LeBaron y Nayana A.J., estudiante de grado e investigadora del postdoctorado de UC Berkeley, respectivamente. Los trabajos están disponibles ahora en arXiv.
“AT 2024wpp pertenece a una clase particular de transitorios energizados por un único centro con extrema luminosidad y escala de tiempo”, le dijo Nayana A.J. a Gizmodo en un e-mail. “En general, el evento muestra que las explosiones cósmicas de este tipo pueden revelar agujeros negros invisibles y fenómenos físicos extremos”.
Misterio azul

Como son tan infrecuentes, era difícil determinar el origen de los LFBOTs. Los astrónomos tenían algunas ideas como supernovas extrañas o agujeros negros que tragaban gas cósmico, pero los datos no se condecían del todo con esas teorías. Así que cuando el equipo notó el brillo extremo de AT 2024wpp, comenzó a investigar enseguida.
“Era evidente que no se trataba de un evento común”, recordó Nayana A.J. “El brillo, el color y la rápida evolución lo destacaban”.
“Los LFBOTs se descubren a distancias muy lejanas como para que se puedan obtener datos detallados”, le dijo LeBaron a Gizmodo, también en un e-mail. Como AT 2024wpp brillaba tanto, el equipo tuvo la suerte de poder realizar observaciones de seguimiento durante varios meses, según indicó.
Literalmente usaron todos los recursos disponibles. Solo para el análisis inicial se usaron tres telescopios de rayos X, tres radiotelescopios y tres telescopios terrestres para medir la señal en todos los largos de onda posibles. Luego, Nayana A. J. y LeBaron encabezaron equipos de análisis para estudiar los datos.
El más extraño de todos

A partir de las investigaciones, llegaron a la hipótesis de que los LFBOTs vienen de eventos de disrupción de mareas muy potentes, precedidos por un sistema binario de agujero negro “parasitario”, según declaraciones de la universidad. Al menos, la observación de AT 2024wpp confirma que estos transitorios “requieren algún tipo de fuente de energía central más allá de las que puede producir por sí sola una supernova”, explicó LeBaron.
Así, un agujero masivo 100 veces más masivo que nuestro sol va absorbiendo material estelar poco a poco de su estrella acompañante. Eventualmente, la estrella se acerca demasiado al agujero negro y queda destrozada, formando un disco rotativo de fragmentos. Finalmente, la colisión entre los residuos de la estrella y el gas que flota en espiral en torno al agujero negro producirá chorros de luz zul y ultravioleta y rayos X, en un fenómeno óptico luminoso y transitorio.
No es común que haya disrupciones de mareas, pero las que causan los LFBOTs son más infrecuentes todavía, ya que “AT 2024wpp evoluciona en escalas de tiempo mucho más cortas y nos permite sondear los agujeros negros en un rango de masa que logra cubrir la masa de la estrella y la del agujero negro supermasivo”, añadió Nayana A.J.
Sorpresas y más sorpresas
Para la astronomía en general el nuevo análisis tiene implicancias importantes. Es la demostración estelar de cómo los muchos telescopios del mundo (y del espacio) pueden coordinarse rápidamente para armar “una imagen mucho más completa” de señales cósmicas misteriosas, según explicó Nayana A. J.
Es importante saber que el estudio de lo que proviene de un agujero negro brinda indicios esenciales sobre la física interior y exterior de un agujero negro, como indican los investigadores. Con la próxima generación de telescopios – que incluye al próximo Telescopio Nancy Grace Roman, cuando no esté mirando al vacío, el conocimiento de la humanidad sobre el universo, por cierto, será más rico.