Eliot Slevin, sus ágiles dedos y su maestría con las cartas pueden convertir lo que en apariencia es un mazo normal en una danza bellísimamente coreografiada que parece desafiar la gravedad (y casi causar hipnosis si la contemplas demasiado tiempo).

El movimiento de la cartas es increĂ­ble, simplemente vuelan de sus manos y fluyen con una suavidad increĂ­ble, este es el vĂ­deo completo: