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Ciencia

Los ocelotes que vencen al tiempo: los felinos más longevos del continente viven ocultos en la selva misionera

Un estudio del Conicet reveló algo asombroso: hembras de ocelote en Misiones alcanzaron los 19 años de vida, un récord absoluto para un felino silvestre americano. Este hallazgo, fruto de 14 años de monitoreo con cámaras trampa, redefine lo que se sabe sobre su biología y su papel en la conservación.
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Entre los árboles húmedos y densos de la selva misionera, un grupo de científicos argentinos ha encontrado una historia de resistencia. Los ocelotes, felinos manchados que encarnan el equilibrio del bosque, han desafiado todas las estadísticas: algunos viven casi el doble de lo esperado. Un seguimiento científico sin precedentes permitió registrar los ejemplares más longevos de América y ofrece nuevas claves para proteger la biodiversidad.


Un felino sigiloso que guarda secretos

El ocelote (Leopardus pardalis) es uno de los felinos silvestres más emblemáticos de América. De pelaje dorado con manchas negras, habita desde el sur de Estados Unidos hasta el norte de Argentina. Aunque en libertad suele vivir entre 10 y 11 años, un equipo del Conicet detectó ejemplares que superaron los 19 años, una longevidad inédita en la naturaleza.

El estudio, publicado en Journal of Mammalogy por Oxford Academic, fue liderado por Mario Di Bitetti y Paula Cruz, junto a investigadores de Misiones y Río Cuarto. Durante 14 años monitorearon poblaciones en el noreste argentino, en áreas protegidas como el Parque Nacional Iguazú y la Reserva San Jorge, donde el bosque aún conserva su esplendor.

Los resultados fueron sorprendentes: una hembra alcanzó los 19 años y otra, con 16, seguía reproduciéndose. “Encontramos los ocelotes silvestres más longevos registrados hasta la fecha”, afirmó Di Bitetti, del Instituto de Biología Subtropical.

Los ocelotes que vencen al tiempo: los felinos más longevos del continente viven ocultos en la selva misionera
© FreePik

Ciencia paciente: 14 años siguiendo manchas

El hallazgo fue posible gracias a un seguimiento pionero con cámaras trampa distribuidas en más de 1.000 kilómetros cuadrados de selva. Las marcas del pelaje, únicas en cada individuo, permitieron identificar 213 ocelotes diferentes, diferenciando machos, hembras y ejemplares no sexados.

Mediante modelos estadísticos de captura–recaptura, los investigadores calcularon supervivencia, desplazamiento y comportamiento territorial. Observaron que los machos recorren distancias mayores, mientras las hembras son más fieles a sus territorios, lo que explica su mayor visibilidad en los registros.

La longevidad detectada en dos hembras y un macho supera ampliamente los registros previos y ofrece la evidencia más sólida sobre la reproducción avanzada y la supervivencia prolongada de ocelotes en ambientes naturales.


Un símbolo del equilibrio ecológico

El ocelote es un depredador clave en el ecosistema: controla poblaciones de roedores y compite con otros felinos menores, manteniendo el equilibrio de la cadena trófica. Su presencia estable indica un ecosistema saludable, donde la selva conserva suficiente cobertura y diversidad de presas.

Sin embargo, la especie sigue catalogada como vulnerable en Argentina. La pérdida de hábitat, la caza furtiva y los atropellos amenazan sus poblaciones, sobre todo fuera de las áreas protegidas.

Para los científicos, conservar al ocelote es proteger a toda la selva. “Cuando un sistema mantiene a estos depredadores, significa que todavía funciona bien”, explicó la investigadora Paula Cruz. Por eso, el equipo recomienda ampliar las áreas protegidas, reducir el impacto humano y sostener los monitoreos de largo plazo.

En el silencio de la selva, donde cada hoja guarda una historia, los ocelotes longevos de Misiones recuerdan que la vida salvaje aún puede sorprender… si se la observa el tiempo suficiente.

Fuente: Infobae.

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