Imagen: AP.

Estaba todo preparado: el CEO de Huawei, Richard Yu, iba a a subirse al escenario en la conferencia de Huawei del CES 2018 y anunciar que, por fin, la compañía entraba en el mercado estadounidense con AT&T y Verizon. Los rumores, sin embargo, y un cambio de última hora trastocaban todo.

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El motivo es que las operadoras cancelaban in extremis sus planes para lanzar el Mate 10 Pro, actual terminal insignia de Huawei, debido a presiones del gobierno. Las razones, al menos las medianamente oficiales, es que a las autoridades estadounidenses les preocupa que una compañía china se establezca en el país debido a “motivos de seguridad”.

Dichas preocupaciones tienen su fundamento: en noviembre de 2016 el New York Times informaba que una puerta trasera en algunos teléfonos chinos marca BLU vendidos en Estados Unidos se estaban usando para enviar datos a China. El software, llamado Adups, transmitía “el contenido total de los mensajes, agendas de contactos, registro de llamadas y ubicación” a un servidor chino.

Al final, técnicamente hablando, el Huawei Mate 10 Pro sí llega al mercado estadounidense pero como teléfono libre y no de la mano de ningún operador, algo que en dicho país supone en la práctica una sentencia de muerte por irrelevancia. Huawei, eso sí, continuará adelante con su campaña promocional de la mano de Gal Gadot, la actriz que da vida a Wonder Woman. Quizá, dentro de un tiempo y operando de buena fe en el mercado, el gobierno y las operadoras den su brazo a torcer. [El Mundo]