Un equipo de la Asociación Escocesa de Ciencias Marinas (SAMS) emprenderá una ambiciosa expedición para explorar las profundidades más inaccesibles del océano, un entorno extremo que podría guardar pistas esenciales sobre cómo surgió la vida en nuestro planeta y cómo podría mantenerse en el espacio exterior.
Un descubrimiento que cambió todo

El hallazgo del oxígeno oscuro en 2024 marcó un antes y un después en la ciencia. Hasta ese momento, se creía que el oxígeno solo podía producirse mediante la fotosíntesis, un proceso dependiente de la luz solar. Sin embargo, el oxígeno oscuro se genera en total oscuridad, en las profundidades abisales. Este descubrimiento no solo replantea teorías sobre el origen de la vida, sino que también abre nuevas posibilidades para la búsqueda de vida extraterrestre.
El equipo, liderado por el profesor Andrew Sweetman, diseñará sensores especializados para estudiar este fenómeno en zonas donde la presión alcanza niveles extremos. Su objetivo es identificar cómo y dónde se genera este oxígeno y tomar muestras que permitan descifrar el proceso detrás de este enigma.

El profesor Sweetman afirmó: “Nuestro descubrimiento del oxígeno oscuro transformó nuestra visión del océano profundo y del origen de la vida. Sin embargo, surgieron más preguntas que respuestas. Si logramos demostrar que el oxígeno puede producirse sin fotosíntesis, cambiará nuestra percepción sobre la posibilidad de vida en otros planetas. Incluso ya estamos colaborando con expertos de la NASA, quienes ven en este hallazgo una clave para entender cómo puede mantenerse la vida en ambientes sin luz solar directa”.
Exploración más allá de los límites conocidos

El ambicioso proyecto no se limita a comprender el oxígeno oscuro. También investigará si este proceso genera hidrógeno y cómo una comunidad microbiana en las profundidades podría aprovecharlo como fuente de energía. Estos estudios son esenciales para entender cómo el cambio climático podría impactar la biología marina en estos entornos extremos.
Los investigadores trabajarán en la Zona Hadal, una región que alcanza profundidades de entre 6.000 y 11.000 metros y representa casi la mitad del océano global. Este esfuerzo pionero incluirá el uso de módulos autónomos diseñados para soportar las condiciones extremas de presión y oscuridad.
Apoyo para la investigación

La Fundación Nippon ha destinado 2 millones de libras para financiar este proyecto. Estos fondos permitirán desarrollar plataformas especializadas y llevar a cabo investigaciones en el Pacífico central, un área clave para el estudio del oxígeno oscuro.
Yohei Sasakawa, presidente de la fundación, destacó: “El océano es esencial para la vida humana y la biodiversidad, pero aún hay mucho que desconocemos sobre sus profundidades. Apoyamos esta investigación con la esperanza de desvelar los misterios del fondo marino y comprender mejor cómo funciona este ecosistema único”.
Un viaje hacia el origen de la vida

Esta expedición no solo busca entender los procesos biológicos más profundos de la Tierra, sino también aportar pistas valiosas sobre la posibilidad de vida en otros planetas. Con cada inmersión, los científicos del SAMS se acercan más a responder una de las preguntas más fundamentales de la humanidad: ¿cómo empezó la vida y qué condiciones permiten que prospere?