El ser humano solo ha explorado el 20% del océano, dejando vastas regiones sin cartografiar. En una reciente misión de casi un mes, un equipo internacional de investigadores desveló una impresionante cordillera submarina en la Dorsal de Nazca, ubicada a 4.103 metros de profundidad en el Océano Pacífico, a 1.448 kilómetros de la costa chilena.
Una cordillera submarina con picos de 3.000 metros

Este impresionante accidente geológico cuenta con un pico que alcanza los 3.000 metros de altura y alberga una biodiversidad extraordinaria. Durante la expedición, los científicos identificaron hasta 20 posibles nuevas especies marinas. La formación también funciona como hogar para especies poco estudiadas, incluyendo jardines de esponjas, corales milenarios y el raro calamar Promachoteuthis, hasta ahora conocido solo por especímenes muertos.
Con una superficie total de 70 kilómetros cuadrados, esta cordillera representa un ecosistema único que promete avanzar el conocimiento sobre la vida en las profundidades marinas, donde los entornos extremos ofrecen un laboratorio natural para estudiar la resiliencia de las especies.
La relevancia del descubrimiento

La comunidad científica celebra este hallazgo como un avance crucial para la biología marina. No solo abre nuevas posibilidades para explorar ecosistemas desconocidos, sino que también proporciona claves esenciales sobre cómo estos entornos contribuyen al equilibrio ecológico del planeta.
Este descubrimiento destaca la importancia de proteger los ecosistemas marinos profundos, que podrían albergar información valiosa para enfrentar desafíos globales como el cambio climático.
Innovación tecnológica detrás del hallazgo

El éxito de esta misión se debe, en gran parte, a la tecnología avanzada del Schmidt Ocean Institute. Los investigadores utilizaron el vehículo submarino ROV SuBastian, capaz de operar de manera remota a profundidades extremas.
Este robot de 3.200 kilos está equipado con sensores y herramientas especializadas que le permiten recolectar muestras biológicas y geológicas, mapear el fondo marino, grabar en 4K y analizar la composición del agua. Desde su primera inmersión en 2016, el ROV SuBastian ha realizado más de 400 exploraciones en diversas regiones del mundo, posicionándose como una herramienta esencial para la investigación marina.
Un mundo aún por descubrir
El hallazgo de esta cordillera submarina en la Dorsal de Nazca es un recordatorio de que el océano sigue siendo uno de los territorios menos explorados del planeta. Con un 80% aún desconocido, los avances en tecnología y las misiones científicas continuarán revelando secretos que podrían redefinir nuestra comprensión del mundo submarino y su impacto en la Tierra.