Los perros suelen demostrar afecto mediante lametones, un comportamiento cotidiano que muchos propietarios interpretan como una muestra de cariño. Sin embargo, los especialistas advierten que permitir que una mascota lama directamente la cara, especialmente la boca, puede implicar ciertos riesgos para la salud.
El veterinario Israel Pérez explicó que, aunque la mayoría de estos contactos no provoca consecuencias, existen bacterias presentes en la saliva de los animales que pueden transmitirse a las personas en determinadas circunstancias.
La recomendación no busca generar miedo ni evitar el contacto con las mascotas, sino fomentar hábitos de higiene que permitan mantener una convivencia segura.
Por qué la saliva de los perros puede representar un riesgo para la salud
Al igual que los seres humanos, los perros tienen microorganismos que habitan naturalmente en su boca.
Sin embargo, sus hábitos cotidianos pueden aumentar la exposición a otros agentes infecciosos. Los animales suelen lamerse distintas partes del cuerpo, explorar superficies y entrar en contacto con restos de comida, tierra o excrementos.
Esto significa que su saliva puede contener bacterias que, aunque generalmente no representan un problema para el propio animal, podrían causar infecciones en determinadas personas.
El riesgo aumenta cuando la saliva entra en contacto con heridas abiertas o con mucosas, como las de la boca.

La bacteria que preocupa especialmente a los especialistas
Una de las bacterias que pueden encontrarse naturalmente en la boca de perros y gatos pertenece al género Capnocytophaga.
Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC), algunas especies pueden provocar infecciones en seres humanos, especialmente cuando la saliva del animal entra en contacto con una herida.
Aunque estos casos son poco frecuentes, determinadas infecciones pueden evolucionar hacia complicaciones graves, como septicemia. Las personas con sistemas inmunitarios debilitados, sin bazo o con determinadas enfermedades presentan un mayor riesgo de desarrollar complicaciones.
Esto no significa que cualquier lametón provoque una infección, pero sí demuestra la importancia de evitar exposiciones innecesarias.
Qué personas deben tener mayores precauciones con sus mascotas
Los especialistas recomiendan prestar especial atención al contacto entre mascotas y personas que podrían ser más vulnerables a determinadas infecciones.
Entre ellas se encuentran los niños pequeños, los adultos mayores y quienes tienen las defensas bajas. En el caso de los niños, también es importante supervisar las interacciones y enseñar hábitos básicos de higiene.
Evitar que las mascotas laman directamente la boca, la nariz o las heridas abiertas es una medida sencilla para reducir posibles riesgos.
Además, lavarse las manos después de manipular excrementos, alimentos o juguetes de los animales ayuda a prevenir la transmisión de microorganismos.

Cómo demostrar cariño a un perro sin poner en riesgo la salud
Los veterinarios recuerdan que mantener una relación cercana con las mascotas no requiere permitir todos los contactos con su saliva. Las caricias, los juegos y otras formas de interacción permiten fortalecer el vínculo sin necesidad de recibir lametones en la cara.
También resulta fundamental mantener al animal con controles veterinarios periódicos, vacunación al día y buenas condiciones de higiene.
En definitiva, convivir con perros sigue siendo seguro para la mayoría de las personas. La clave está en comprender que incluso los animales sanos pueden transportar microorganismos y que adoptar pequeñas precauciones ayuda a proteger tanto a sus dueños como a las mascotas.