La misión Lucy continúa con su viaje de 12 años para explorar a un peculiar conjunto de asteroides que guían y siguen a Júpiter en su órbita en torno al sol. A medida que avanza hacia estos asteroides troyanos, la sonda se prepara para su segunda parada en el cinturón principal, y se acerca a una misteriosa roca espacial como ensayo del evento principal.
La nave espacial Lucy, de la NASA, pasará junto al asteroide Donaldjohanson del cinturón principal el 20 de abril a las 1:51 p.m. (hora del este de EE.UU.), cuando se acercará a tan solo 960 kilómetros de su objetivo. Este es el segundo encuentro de Lucy con un asteroide, pero es mucho más complicado que la primera vez. La NASA dice que “es el ensayo final de la principal misión de Lucy”, según su comunicado de prensa.
Lucy avistó a Donadjohanson con sus ojos robóticos en el mes de febrero, y durante los últimos dos meses lo ha estado rastreando, preparándose para pasar junto a él. Donaldjohanson lleva el nombre de quien descubrió el fósil del homínido Lucy, y es un asteroide carbonoso que mide unos 4 kilómetros de ancho. Este asteroide es un fragmento de una colisión que ocurrió hace unos 150 millones de años, por lo que es uno de los asteroides más jóvenes del cinturón principal que haya visitado una nave espacial.
Aunque no es un asteroide troyano, está ubicado en un lugar conveniente para que Lucy pase a su lado mientras se dirige al sistema joviano. Este vuelo cercano brindará una oportunidad para probar los sistemas de Lucy y efectuar observaciones con los tres instrumentos de ciencia que lleva la nave espacial.
Lo hará sola
La nave espacial se orientará para rastrear al asteroide unos 30 minutos antes de acercarse a él. Durante ese período de tiempo la antena de alta potencia de Lucy, que se usa para comunicaciones con el control en tierra, estará fuera de contacto y las comunicaciones estarán suspendidas. Lucy se quedará sola durante el resto del vuelo, rotando de manera autónoma utilizando su sistema de rastreo para mantener a Donaldjohanson a la vista. Luego Lucy usará sus instrumentos de ciencia para observar secuencias del asteroide, tal como lo hará cuando llegue a los troyanos.
Unos 40 segundos antes de su mayor aproximación al asteroide Lucy dejará de rastrear a Donaldjohanson para proteger a sus sensibles instrumentos de la intensa luz solar. “Si estuvieras sentado en el asteroide observando cómo se acerca Lucy, tendrías que cubrirte los ojos de la luz del sol mientras esperas que Lucy emerja de en medio del fulgor. Después de que Lucy pase junto al asteroide las posiciones se invertirán por lo que habrá que proteger a los instrumentos del mismo modo”, dijo en declaraciones Michael Vincent, del Instituto de Investigaciones Southwest (SwRI) de Boulder, Colorado. “Estos instrumentos están diseñados para fotografiar objetos iluminados por la luz solar 25 veces más débil que la de la Tierra, por lo que mirar hacia el sol podría dañar nuestras cámaras”.
Después de su máximo acercamiento la nave espacial reorientará sus equipos solares hacia el sol una vez más y restablecerá la comunicación con la Tierra casi una hora después de su vuelo junto al asteroide. Se espera que transmita a la Tierra los datos preciosos que haya recolectado. Pero el equipo tendrá que ser paciente, porque debido a la distancia entre Lucy y la Tierra, el proceso llevará varios días.
“Una de las cosas más locas que tenemos que entender con estas misiones al espacio profundo es que la velocidad de la luz es lenta”, dijo Vincent. “Lucy está a 12,5 minutos luz de la Tierra, lo que significa que eso tardará cualquier señal que le enviemos a la nave espacial. Luego se requieren otros 12,5 minutos para recibir la respuesta de Lucy, diciendo que recibió nuestro mensaje. Así, cuando buscamos los datos, todo toma 25 minutos desde nuestra orden hasta ver la imagen que envíe”.
“Nos deja atónitos”
Lucy se lanzó en octubre de 2021 y en noviembre de 2023 pasó junto al asteroide Dinkinesh, del pequeño cinturón principal. El primer encuentro de la misión con un asteroide fue mucho más satisfactorio de lo que se esperaba, ya que el encuentro reveló un par binario, y se descubrió un diminuto satélite que orbita muy cerca en torno a Dinkinesh.
El foco principal de su misión es el estudio de los asteroides troyanos, un grupo de cuerpos rocosos que guían y siguen a Júpiter en su órbita alrededor del sol. Lucy comenzará su viaje por los asteroides troyanos en 2027, visitando Eurybates y su compañera binaria Queta, luego a Polymele y su compañera binaria Leucus, Orus y el par binario Patroclus y Menoetius.
“Cada asteroide tiene su historia, y esas historias se entrelazan y nos pintan la historia de nuestro sistema solar”, declaró Tim Statler, científico del programa de la misión Lucy de la NASA. “El hecho de que cada nuevo asteroide que visitamos nos deja atónitos significa que recién ahora estamos empezando a entender lo rica y profunda que es esa historia. Las observaciones telescópicas nos dan indicios de que Donaldjohanson tendrá una interesante historia para contar, y espero que una vez más, lo que nos diga sea asombroso”.