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Ciencia

Más allá de Júpiter hay una gigantesca “fábrica de planetas” que bien podría haber expulsado los bloques de construcción del sistema solar

Es una región repleta de polvo que probablemente dio lugar a cantidad de rocas espaciales a lo largo de unos dos millones de años
Por Passant Rabie Traducido por

Tiempo de lectura 3 minutos

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Probablemente la ciencia haya encontrado uno de los principales orígenes del material rocoso que dio origen al sistema solar a través de la formación de planetas bebé a lo largo de millones de años.

En un trabajo reciente publicado en The Astrophysical Journal, un equipo de investigadores del Instituto Max Planck de Investigación del Sistema Solar (MPS) en Alemania, describe una región formadora de planetas que está más allá de Júpiter, y que es la responsable de generar planetesimales con composiciones muy diferentes.

Bebés celestes

Trampa De Polvo Detras De Jupiter
© MPS / hormesdesign.de

El sistema solar se formó hace unos 4,5 mil millones de años a partir del colapso de una gigantesca nube de gas y polvo, y aunque el material que había en el centro formaría el sol, con el tiempo lo que quedó alrededor se aglutinó y formó los bloques iniciales de lo que son los planetas.

Pero tal vez haya más en esa historia. Los científicos creen que las diferentes regiones del sistema solar podrían haber evolucionado bajo condiciones diferentes en tanto que las múltiples etapas del proceso de formación de los planetas fueron dándose al mismo tiempo.

Los autores de este nuevo trabajo se propusieron descubrir la historia inicial del sistema solar, y se enfocaron en un período de entre dos y cuatro millones de años tras su nacimiento. Para ese momento Júpiter ya había atraído a gran parte del material en torno a su órbita, creando quizá una brecha en el disco de gas y polvo del que inicialmente se formó el sistema solar.

Ese proceso tal vez atrapó grandes cantidades de polvo al crear un anillo de gas a mayor presión más allá de Júpiter. Esas “trampas de polvo” pueden haber seguido produciendo diferentes tipos de planetesimales, o bloques de construcción de planetas, a lo largo de millones de años.

“Hay evidencia sólida de que las trampas de polvo fueran el lugar preferido de formación de planetesimales en nuestro sistema solar”, declaró Joanna Drążkowska, jefa del Grupo Lise Meitner sobre formación de planetas del MPS.

Una fábrica en órbita

Con simulaciones computarizadas los investigadores recrearon colisiones entre partículas microscópicas y también movimientos a gran escala en el disco protoplanetario del sistema solar.

“Los diferentes tipos de planetesimales aparentemente se formaron en la misma región del disco inicial de polvo y gas, pero en diferentes momentos”, dijo Drążkowska. “La región que está justo fuera de la órbita de  Júpiter ofrecía excelentes condiciones para ello”.

Los investigadores hallaron que algunas partículas podrían romperse, aglutinarse, o quedar atrapadas en determinadas regiones como la que está más allá de Júpiter. El gigante gaseoso también actuó como barrera, manteniendo trozos más grandes y robustos detrás de sí, al tiempo de permitir que los granos de polvo de menor tamaño ingresaran al sistema solar. Al mismo tiempo se formaban nuevos planetesimales que atraían parte del material del disco.

Los dos procesos diferentes contribuyeron a la creación de dos poblaciones individuales de planetesimales: una, compuesta mayormente por material frágil, y la otra formada a partir de materia estable. Los hallazgos sugieren que las trampas de polvo como la que se formó más allá de Júpiter podrían haber sido el lugar del nacimiento de los bloques formadores de planetas que luego continuarían ayudando a formar el resto del sistema solar.

A medida que la ciencia siga sondeando la historia del origen de nuestro sistema, podría ayudar a revelar las diferentes capas de cómo fue el origen de la Tierra y sus planetas vecinos.

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