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Ciencia

Más rápido que la vista. ¿Cuál es el límite de velocidad para eso?

Los científicos sugieren que quienes tienen movimientos oculares más rápidos pueden ver objetos en movimiento que otros no ven.
Por Margherita Bassi Traducido por

Tiempo de lectura 3 minutos

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Cuando la cámara pasa rápido de un punto a otro la mayoría de las personas saben que el movimiento se verá borroso. Pero lo que no saben es que nuestros ojos también tienen movimientos rápidos o sacádicos como el de la cámara, más de 100.000 veces al día. A diferencia de las cámaras de video, nuestro cerebro evita ese borrón que provocaría náuseas, pero cuando las cosas se mueven de manera particular, se vuelven invisibles. 

Según se detalla en un trabajo de investigación que se publicó el 8 de mayo en Nature Communications, los investigadores revelaron que la velocidad del movimiento sacádico se corresponde con el límite en el cual el objeto en movimiento se vuelve demasiado veloz como para que lo veas. Eso significa que los que tienen movimientos oculares más rápidos pueden percibir los objetos que se mueven más rápido, y hay implicancias potenciales para las actividades que requieren de movimiento oculares rápidos como los deportes, los videojuegos e incluso la fotografía. Los investigadores afirman ser los primeros en brindar evidencia de la teoría de que el movimiento de cada persona tiene impacto en su percepción.

“Las partes del mundo físico que podemos ver dependen fundamentalmente de lo buenos que sean nuestros sensores”, declaró Martín Rolfs, autor principal del estudio y activo científico de la visión del Departamento de Psicología de Berlín, de la Universidad Humboldt, hablando en representación del grupo Science of Intelligence. “En este trabajo, sin embargo, mostramos que los límites de la vista no solo se definen por los límites biofísicos sino por las acciones y movimientos que imponen cambios en el sistema sensorial”.

La demostración

Rolfs y sus colegas demostraron que cuando un participante del estudio veía estímulos visuales que se movían a la misma velocidad y con el mismo patrón que el de sus movimientos sacádicos, el estímulo se volvía invisible. Eso sugiere que el cerebro filtra el movimiento que imite nuestros movimientos oculares, y por eso tal vez los movimientos sacádicos no resultan en borrones visuales como sí sucede con las cámaras. En general esto sugiere que el movimiento físico – como el movimiento ocular – limita la percepción del mundo que tiene nuestro sistema sensorial. Es decir que nuestra capacidad de ver las cosas en movimiento no solo está determinada por nuestra capacidad sensorial, como la fuerza, sensibilidad o los fotorreceptores de nuestros ojos.

“En palabras simples, las propiedades del sistema sensorial como lo es el sistema visual humano, se entienden mejor en el contexto de la cinemática de acciones que impulsan los datos (en este caso, los movimientos oculares rápidos)”, dijo Rolf. La cinemática estudia el movimiento de los objetos y no considera la causa de ese movimiento. “Nuestro sistema visual y nuestro sistema motriz están en sintonía fina, pero durante mucho tiempo eso se dejó de lado. Uno de los problemas es que quienes estudian el control motriz no son los mismos que estudian la percepción. Asisten a conferencias diferentes, y publican sus trabajos en diferentes publicaciones ¡y tendrían que estar conversando los unos con los otros!”.

Solo es cuestión de tiempo hasta ver que alguna madre helicóptero empiece a cronometrar los movimientos oculares de sus hijos para ver si les conviene dedicarse al deporte o al teatro.

 

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