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Ciencia

Melissa deja bajo el agua a Santo Domingo y mantiene en vilo al Caribe

La tormenta tropical Melissa provocó inundaciones masivas en República Dominicana y dejó tres muertos en Haití. Con lluvias que superan los 350 milímetros y vientos sostenidos de 75 km/h, el fenómeno amenaza con convertirse en huracán categoría 4. Las autoridades mantienen alerta máxima y despliegan operativos de emergencia en toda la región.
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Una ciudad bajo el agua

Santo Domingo amaneció sumergida. Calles convertidas en ríos, barrios aislados y cortes generalizados de electricidad reflejan el paso devastador de la tormenta tropical Melissa, que avanza lentamente sobre el Caribe.
El fenómeno descargó lluvias torrenciales sobre República Dominicana, dejando a su paso un panorama de emergencia y desolación.

En Haití, la situación es aún más crítica: al menos tres personas murieron y decenas de comunidades fueron evacuadas ante los deslizamientos de tierra. Las Naciones Unidas activaron refugios temporales y coordinaron asistencia humanitaria en los departamentos del sur, donde las precipitaciones no han dado tregua desde el jueves.

El Gobierno dominicano dispuso el cierre de escuelas, oficinas públicas y comercios no esenciales. La Defensa Civil y los bomberos trabajan sin descanso en rescates y evacuaciones, mientras miles de familias permanecen en centros de acogida.


Una amenaza que podría convertirse en huracán

El Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos (NHC) advirtió que Melissa mantiene vientos sostenidos de 75 km/h y que podría intensificarse a huracán categoría 4 durante el fin de semana.
El sistema, casi estacionario, continúa absorbiendo energía del mar Caribe, cuyas aguas registran temperaturas excepcionalmente cálidas, un combustible ideal para su fortalecimiento.

“El peligro de Melissa no está solo en el viento, sino en su lentitud”, señaló un portavoz del NHC a la agencia Reuters. “Cada hora de lluvia intensifica la saturación del suelo y multiplica los daños estructurales”.

Los meteorólogos prevén acumulaciones de lluvia de hasta 350 milímetros en Jamaica, Haití y el sur de República Dominicana, un volumen capaz de provocar inundaciones catastróficas y deslizamientos en las zonas montañosas.

En la capital dominicana, el Malecón quedó anegado, mientras los barrios de Los Alcarrizos, Herrera y Villa Duarte sufrieron cortes de energía y calles convertidas en canales improvisados.


Una temporada ciclónica implacable

Con Melissa, la temporada de huracanes 2025 se consolida como una de las más activas de la última década. Es la decimotercera tormenta nombrada del Atlántico y la primera en formarse directamente sobre el mar Caribe este año, un patrón que los expertos vinculan al calentamiento global y al aumento de la temperatura oceánica.

Imágenes difundidas por medios locales y agencias internacionales muestran rescates con lanchas, viviendas sumergidas y familias desplazadas hacia refugios improvisados.
El presidente dominicano pidió calma a la población y recordó que “el principal peligro son las lluvias persistentes”, que podrían hacer desbordar los ríos Ozama e Isabela en las próximas horas.


Miradas al cielo: lo que viene

Los pronósticos del NHC sitúan a Melissa desplazándose lentamente hacia el norte del Caribe, con posibles impactos sobre Cuba y Jamaica si continúa su proceso de intensificación.
Aun así, su trayectoria sigue siendo incierta, y los expertos insisten en que la región debe prepararse para el peor escenario.

República Dominicana mantiene la alerta roja en casi todo el territorio nacional, con operativos de rescate y centros de evacuación funcionando a plena capacidad.

Mientras tanto, en Santo Domingo, los habitantes intentan recuperar la normalidad entre apagones, calles intransitables y la amenaza latente de un nuevo embate.
El Caribe entero observa con preocupación cómo Melissa podría convertirse en el episodio más destructivo de la actual temporada ciclónica.

Fuente: Meteored.

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