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El hidruro de helio dejó unas marcas en el universo primitivo. Y esta pista podría decirnos algo fascinante: Cuándo nacieron las primeras estrellas

Un experimento en Alemania revela que la molécula más antigua del cosmos participó activamente en el enfriamiento del gas primordial. La historia del primer amanecer cósmico podría cambiar.

Determinar el momento exactísimo en que las primeras estrellas comenzaron a brillar es uno de los grandes enigmas de la astrofísica. Ahora, un hallazgo sorprendente sobre la molécula más antigua del universo, el hidruro de helio, abre una nueva vía para entender cómo se encendieron esos primeros faros cósmicos.

El vínculo químico que encendió la luz del cosmos

Las estrellas que hoy iluminan el universo nacieron, en su mayoría, de nubes de polvo y gas que comenzaron a formarse poco después del Big Bang, hace casi 14.000 millones de años. La más antigua conocida, descubierta por la Universidad Nacional de Australia, tiene 13.600 millones de años y, aunque impresionante, no sería la primera de todas. Su composición sugiere que antes existieron astros aún más primitivos, forjadores de los elementos pesados que ahora la integran.

Este origen nos conduce al hidruro de helio (HeH⁺), la molécula que, según los astrofísicos, inauguró la química en el universo. Formada por un átomo de helio y un protón de hidrógeno, apareció cuando la temperatura descendió lo suficiente para que estos elementos se unieran, facilitando la posterior creación de hidrógeno molecular (H₂), combustible esencial para el nacimiento estelar.

El experimento que reescribe el papel del hidruro de helio

El mensaje del hidruro de helio: la molécula que podría revelar cuándo nacieron las primeras estrellas
© Unsplash – NASA Hubble Space Telescope.

En Heidelberg, el Instituto Max Planck de Física Nuclear logró recrear las condiciones del universo primigenio usando un anillo de almacenamiento criogénico. Este dispositivo permite mantener iones durante largos periodos a temperaturas extremadamente bajas y en un vacío casi absoluto, evitando que moléculas frágiles como el hidruro de helio se destruyan por colisión.

Al estudiar esta reacción con el deuterio, los científicos observaron algo inesperado: en lugar de ralentizarse con el enfriamiento, la reacción se mantuvo constante. Esto implica que el hidruro de helio participó de forma mucho más activa en el enfriamiento del gas primordial de lo que se pensaba, acelerando el colapso de las nubes de materia que formarían las primeras estrellas.

Una nueva ventana al pasado estelar

El hallazgo no es solo un dato curioso de laboratorio: cambia la perspectiva sobre la química del universo temprano. Si el hidruro de helio contribuyó más intensamente al enfriamiento cósmico, los modelos teóricos sobre cuándo y cómo surgieron las primeras estrellas deberán revisarse. En esa revisión podría estar la clave para resolver uno de los misterios más antiguos y fascinantes de la astronomía: el instante en que la oscuridad cósmica se rompió por primera vez con luz estelar.

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