Durante décadas, los científicos han creído que cuando una estrella se acercaba demasiado a un agujero negro, su destino era inevitable: ser despedazada sin remedio. Sin embargo, un nuevo hallazgo astronómico ha desafiado esa lógica. Gracias a un estallido inesperado y repetido en el mismo punto del cielo, investigadores han identificado a la primera estrella conocida que ha sobrevivido —parcialmente— a un encuentro con uno de estos monstruos cósmicos.
Un fenómeno repetido en el mismo rincón del cosmos
El evento AT 2022dbl llamó la atención de los astrónomos no solo por su apariencia, sino porque su firma era casi idéntica a otra detectada dos años antes, en la misma localización. Esta coincidencia llevó a los investigadores a plantear una hipótesis inaudita: tal vez no estaban presenciando dos estrellas diferentes siendo destruidas, sino la misma estrella… dos veces.
Este fenómeno, conocido como “evento de disrupción por marea”, ocurre cuando la gravedad de un agujero negro desgarra una estrella que se acerca demasiado. Hasta ahora, se pensaba que este proceso acababa siempre con la completa aniquilación del astro. Sin embargo, el nuevo hallazgo demuestra que algunas estrellas pueden sobrevivir parcialmente y regresar para una segunda ronda.
La historia de un duelo cósmico

El equipo de investigación —formado por expertos de universidades de Estados Unidos, Reino Unido e Israel— ha analizado en detalle este inusual estallido. En el centro de la galaxia donde ocurrió se encuentra, como en muchas otras, un agujero negro supermasivo. Cuando la estrella pasó demasiado cerca, fue parcialmente desgarrada. Parte de su materia se precipitó hacia el agujero negro, emitiendo una brillante llamarada, mientras que el resto escapó y se reconfiguró.
Esta estrella logró, sorprendentemente, sobrevivir. Y no solo eso: regresó dos años más tarde al mismo lugar para repetir su enfrentamiento. Si una tercera llamarada se detecta en los próximos años, se confirmaría que el segundo estallido también fue producto de una disrupción parcial, consolidando así un nuevo tipo de comportamiento estelar.
Un giro en la comprensión del universo
Hasta ahora, las llamaradas de disrupción parcial eran descartadas por ser más débiles de lo esperado. Ahora, este caso demuestra que un brillo más tenue no significa una muerte definitiva, sino una supervivencia sorprendente. Lejos de ser devorada de una vez, la estrella fue “degustada” por el agujero negro, abriendo la puerta a nuevas preguntas sobre cómo interactúan estos colosos con su entorno estelar.
Este hallazgo, publicado en The Astrophysical Journal Letters, podría obligar a reescribir lo que creíamos saber sobre uno de los fenómenos más extremos del universo.