Quizá hayas olvidado que Mike Lindell, el CEO de MyPillow, también es dueño de su propia red social. Lindell, quien entre otras cosas es fiel seguidor de Dinald Trump, fundó el sitio en 2021 en lo que parece haber sido un reproche a la “cultura de cancelación” que en ese momento se daba en otros sitios. Lindell prometió que su sitio, que llamó “FrankSpeech” sería “libre de censura”. Ese mismo año fue notoria la expulsión de Lindell de Twitter, por difundir teorías conspirativas en relación con la elección presidencial de 2020.
Lo sorprendente es que FrankSpeech sigue existiendo. Y más todavía: pronto cotizará en la Bolsa. En un comunicado de prensa la compañía de Lindell anunció un nuevo acuerdo comercial que hará que la extraña plataforma conservadora llegue a la Bolsa. El acuerdo busca fusionar a FrankSpeech, Inc. de Lindell con otra compañía, InCapta, Inc. una compañía de medios que cotiza en la Bolsa. Las dos firmas juntas formarán una nueva: FrankSpeech Network, Inc., que eventualmente tendrá la identificación de FSBN, indica el comunicado.
El acuerdo llega bajo la forma de una división inversa de ac como “raro con compañías grandes y estables, y más común entre las que tienen problemas para mantener su posición en la Bolsa con mínimos requisitos de precio”.
Matrimonio comercial
En un discurso que sorprendió por lo coherente, Lindell elogió el acuerdo y lo presentó como expansión de su negocio. “Este matrimonio comercial refleja nuestro mutuo compromiso con el crecimiento y la innovación. Con el apoyo del experimentado equipo de InCapta, y nuestro volumen de influyentes hosts, FrankSpeech está estratégicamente posicionada para liderar en medios y tecnología”.
El sitio de Internet de FrankSpeech Network describe a la compañía como “una fuerza pionera dedicada a la libre expresión y la tecnología”, y asombra con la afirmación de que “FrankSpeech atrae “7,2 millones de views al mes, y 150 millones de impresiones anuales”, lo que es mucho más de lo que uno habría creído posible, aunque solo es una gota en el mar para una compañía de redes sociales.
¿Libre expresión?
A pesar de que se define como refugio de “libre expresión”, en 2021 se informó que FrankSpeech en realidad planeaba prohibir muchas cosas que uno pensaría caben en esa categoría, como las malas palabras, la pornografía, y usar “el nombre de Dios en vano”, como lo describió Lindell.
“La gente me preguntó si permitiría todo tipo de cosas, como la pornografía, los insultos, todo eso. Y yo dije que absolutamente no lo permitiría”, dijo Lindell durante un programa de radio de derecha. “Tenemos algo que encontramos en la Constitución y en nuestros padres fundadores, que define lo que es la libre expresión”. Sea lo que sea que encontró Lindell, los académicos constitucionalistas lo deben haber pasado por alto porque la mayoría lo ha considerado expresión protegida.