Dos caminos que nunca se cruzaron
En un universo paralelo, Jennifer Lawrence y Quentin Tarantino habrían trabajado juntos. En el nuestro, no ocurrió. Y no precisamente por falta de interés del cineasta.
La primera oportunidad llegó con Los odiosos ocho. Tarantino escribió el personaje de Daisy Domergue pensando en Lawrence, pero la actriz rechazó el papel, que acabó interpretando Jennifer Jason Leigh. Años después, Lawrence ha reconocido su error:
“Lo rechacé, algo que no debería haber hecho”, confesó en el podcast Happy Sad Confused.
"Érase Una Vez En Hollywood" cumple 6 años.
¿Qué opináis de esta película? pic.twitter.com/2yfTuKAxbB— 𝐀𝐥𝐛𝐞𝐫𝐭𝐨 𝐁𝐨𝐫𝐫𝐞𝐥𝐥𝐚 (@albeertobrr) July 26, 2025
Sharon Tate y el peso de la opinión pública
La segunda ocasión fue todavía más delicada. Según Lawrence, Tarantino pensó en ella para interpretar a Sharon Tate en Érase una vez en… Hollywood, finalmente protagonizada por Margot Robbie.
La actriz asegura que los comentarios que circulaban entonces jugaron en su contra:
“Todo el mundo decía: ‘No es lo suficientemente guapa para interpretar a Sharon Tate’”, explicó Lawrence.
“Estoy bastante convencida de que es verdad… o puede que haya contado esta historia tantas veces que me la haya creído”.
La opinión de la familia Tate
La polémica se intensificó cuando Debra Tate, hermana de Sharon Tate, habló públicamente sobre el casting. En declaraciones a TMZ en 2017, defendió la elección de Robbie:
“Ambas son muy talentosas, pero Margot era mi favorita por su belleza física y su porte, muy similares a los de Sharon. Jennifer Lawrence no es que no me guste, pero no es lo suficientemente guapa para interpretarla. Es horrible decirlo, pero tengo mis estándares”.
Jennifer Lawrence dice que debido a las críticas de su físico en Internet Tarantino no le dió el papel de Sharon Tate en ‘Once Upon a Time in Hollywood’:
“Tarantino me quería para el papel, pero todo el mundo decía: “No es lo suficientemente guapa para interpretar a Sharon… pic.twitter.com/LixHBAyjHy
— Indie 505 (@Indie5051) January 18, 2026
La versión de Tarantino
Con el tiempo, el propio Tarantino matizó esta historia. El director confirmó que Lawrence sí fue considerada para Érase una vez en… Hollywood, pero no para el papel de Sharon Tate. Su intención era que interpretara a Squeaky, una de las seguidoras de Charles Manson, papel que acabó en manos de Dakota Fanning.
En el podcast WTF, Tarantino explicó que Lawrence acudió a su casa para leer el guion y hablar del proyecto, pero que la colaboración no terminó de cuajar:
“Es una persona encantadora y la respeto mucho como actriz, pero algo no funcionó”.
Una colaboración que nunca fue
Así, entre decisiones personales, presión externa y cambios creativos, Jennifer Lawrence y Quentin Tarantino nunca llegaron a trabajar juntos. Dos oportunidades reales, dos caminos frustrados y una historia que sigue alimentando el debate sobre el peso del físico, la opinión pública y las oportunidades perdidas en Hollywood.
Fuente: SensaCine.