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Ciencia

Olvida los gruñidos. Nuevas investigaciones sugieren que los neandertales tenían una voz potente, aguda y capaz de formar lenguaje

Durante décadas imaginamos a los neandertales gruñendo en cavernas, pero análisis anatómicos y reconstrucciones modernas apuntan a otra realidad. Su voz pudo ser nasal, aguda y con gran proyección, con capacidad para articular un lenguaje más complejo de lo esperado. Una revelación que cambia la imagen de nuestros parientes más cercanos.
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La caricatura del neandertal como un ser rudo y de gruñidos guturales comienza a desmoronarse. Experimentos con reconstrucciones anatómicas y estudios recientes sugieren que su voz no solo era muy distinta a lo que pensábamos, sino que también podían articular palabras y frases comprensibles. Una perspectiva que obliga a replantear cómo entendemos su forma de comunicarse.

Una voz inesperada

¿Cómo sonaban los neandertales? La reconstrucción de su voz revela un tono agudo, nasal y muy distinto a lo que imaginábamos
© Shutterstock – Gorodenkoff.

La entrenadora vocal Patsy Rodenberg, en un documental de la BBC, utilizó reconstrucciones de cráneo, garganta y cavidad torácica para recrear el posible timbre de los neandertales. Su conclusión es clara: su voz habría sido más aguda y nasal, con gran potencia gracias a su tórax voluminoso. Nada de gruñidos toscos, sino un timbre fuerte y penetrante.

Más que sonidos, lenguaje

La gran pregunta es si podían hablar. Varios estudios sugieren que sí. El tamaño y estructura de su cerebro eran comparables a los nuestros, lo que indica que disponían de redes neuronales capaces de sostener un lenguaje. Además, análisis de su cóclea y sistema auditivo muestran que estaban preparados para percibir palabras, no solo sonidos.

Diferencias con nuestro idioma

¿Cómo sonaban los neandertales? La reconstrucción de su voz revela un tono agudo, nasal y muy distinto a lo que imaginábamos
© Shutterstock – Procy.

Aunque probablemente no desarrollaron un lenguaje tan complejo como el de los humanos modernos, su comunicación pudo estar formada por palabras cortas y sonidos onomatopéyicos. Su gran capacidad torácica les habría permitido frases más largas sin necesidad de respirar con tanta frecuencia. Incluso sus consonantes explosivas —como b, p o k— podrían haber sonado más contundentes que las nuestras.

Redibujando a los neandertales

Este giro cambia la forma en que los vemos. Los neandertales no eran criaturas limitadas a gruñidos, sino seres con voces potentes, agudas y capaces de expresar significados. Es posible que sus idiomas fuesen más simples, pero seguían siendo lenguajes reconocibles. Una voz nasal y fuerte, resonando en las cavernas, nos recuerda lo cerca que estuvimos de ellos.

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